Las historias de Rosaura y Zoilo: jóvenes, preparados y labrándose un futuro laboral al lado del Grupo Incorpora Tarragona

Las historias de Rosaura y Zoilo: jóvenes, preparados y labrándose un futuro laboral al lado del Grupo Incorpora Tarragona

Jóvenes y con muchas ganas de trabajar, pero con objetivos y puntos de partida diferentes: Así son las historias de Rosaura y Zoilo. Conocemos de cerca los casos de éxito de dos jóvenes tarraconenses que, con esfuerzo, determinación y mucha voluntad, han conseguido la inserción laboral y han logrado asentar las bases de una prometedora trayectoria laboral con el apoyo de Formació i Treball y Fundación Privada Ginac.

Zoilo llegó a Fundació Ginac con una meta muy clara, pero con muchas dudas sobre la forma de alcanzarla. Sabía que quería ayudar a las personas, pero no encontraba la manera de darle forma a aquella idea que hacía tanto que le rondaba por la cabeza. Rosaura, por su parte, y con apenas 16 años, estaba estudiando, pero quería encontrar un trabajo que pudiera compaginar con su vida estudiantil. Hoy, de su propia voz y de la de los profesionales Incorpora que les han acompañado en el camino, hacemos un repaso de su paso por el programa Incorpora.

La formación Incorpora, el primer paso del itinerario sociolaboral

“Cuando conocí el programa Incorpora, yo estaba estudiando, pero mi pareja estaba desocupada. Así que pensamos que sería una buena idea empezar una formación juntos y, cuando fuimos a pedir información, nos informaron del Curso de Auxiliar de Camarero que estaba a punto de empezar en el Punto de Formación Incorpora (PFI) que gestiona Formació i Treball”, empieza explicando Rosaura sobre sus primeras tomas de contacto con el programa Incorpora.

Zoilo, por su parte, llegó al programa Incorpora, donde se le propuso realizar el Curso de Atención a Personas en Situación de Dependencia a través del PFI que gestiona Fundació Ginac. “Cuando entrevisté por primera vez a Zoilo era una persona bastante insegura que no tenía claro lo que haría en el futuro, pero que, sin embargo, parecía tener muy claro lo que quería hacer”, explica el técnico de la entidad que atendió a Zoilo. Sin embargo, una vez escuchadas sus preferencias, peticiones y necesidades, el profesional Incorpora recuerda: “Quería encontrar un trabajo donde pudiera ayudar a la gente, así que pensé que ese curso era una buena oportunidad para que pudiera conocer, aprender y trabajar con uno de los colectivos más desprotegidos de nuestra sociedad como es el de las personas de la tercera edad”.

Aprendizaje práctico, la mejor baza para saltar al mundo laboral

Ambos jóvenes realizaron formaciones Incorpora acotadas a las necesidades del mundo laboral con el objetivo de agilizar lo máximo posible su inserción laboral. Rosaura resume así su formación: “Alternábamos conocimientos teóricos, como protocolos, competencias propias de un camarero y también incluso cosas como hacer una entrevista de trabajo, con la parte práctica en un bar-restaurante, donde nos enseñaron a preparar y llevar adecuadamente los servicios, tomar pedidos...”, a lo que añade: “En definitiva, llevar a la práctica todo lo que aprendíamos en clase”.

De la misma manera, Zoilo tuvo una experiencia muy positiva en el Punto de Formación Incorpora en el que reforzó sus competencias, y que le dio la oportunidad de realizar prácticas no laborales en una empresa ordinaria: la residencia Ballús de Valls. Allí, Zoilo pudo conocer la realidad del puesto para el que se estaba preparando. “Desde el primer día se mostró encantado con el trabajo, muy motivado y con muchas ganas de aprender”, afirma Miguel Márquez, director de la residencia.

La inserción laboral, el último paso

Ambos usuarios del Grupo Incorpora Tarragona pueden presumir de haber conseguido la inserción laboral en tiempo récord. Rosaura nos explica así la suya: “Después de la parte teórica y la práctica, hicimos las prácticas no laborales en una empresa durante 100 horas. Yo estuve en una panadería, donde aprendí muchísimo y, por si fuera poco, me contrataron y pude ganar experiencia mientras estudiaba por las mañanas”. La pareja de Rosaura, por su parte, realizó las prácticas en un conocido restaurante de Tarragona, donde también fue contratado una vez finalizó el periodo formativo.

Rosaura en la empresa donde trabaja como envasadora de frutos secos

De la misma manera, y gracias a los buenos resultados obtenidos, una vez que Zoilo finalizó las prácticas en la residencia, el director de la misma decidió incorporarlo en su plantilla. Aunque empezó como auxiliar de geriatría con un contrato temporal, enseguida dio paso a otros contratos en los que siempre contó con el apoyo de su técnico de referencia que, además, le ayudó a mejorar distintas competencias y requisitos formativos que le pedían en el lugar de trabajo para consolidar su inserción. “El objetivo era conseguir una inserción laboral de calidad, un contrato indefinido que le proporcionara una estabilidad económica, laboral y social”, comentan representantes de la entidad.

Rosaura trabaja en la actualidad como envasadora de frutos secos a media jornada. “Me va genial para poder compaginarlo con los estudios, ir al gimnasio, ayudar en casa y, sobre todo, para seguir ganando experiencia y asegurarme un futuro en el mundo laboral. Estoy muy contenta”, resume la joven.

El apoyo del programa Incorpora en el desarrollo personal y laboral de Rosaura

La joven tarraconense no quiere perder la oportunidad de agradecer a los profesionales del programa Incorpora que se han mantenido a su lado: “La relación siempre ha sido muy buena, la verdad. Siempre han estado ahí, ayudándonos en lo que más nos ha costado. Dispuestos siempre a lo que hiciera falta”, aclara.

Sin embargo, y pese a conseguir encaminar su vida laboral con varios contratos, lo que más valora Rosaura de su paso por el programa Incorpora es la evolución que ha experimentado en varios aspectos de su vida. Así lo resume la joven: “No solo he conseguido formarme, sino que también he conseguido trayectoria laboral, ya que solo tenía 16 años cuando realicé el curso (ahora tengo 19) y, por mi falta de experiencia, me costaba encontrar trabajo. Después del curso, y gracias a la base que adquirí, me empezaron a contratar y, gracias a ello, empecé a despegar”.

Por último, la joven quiere recomendar el programa Incorpora a todas aquellas personas que quieran formarse en algún ámbito laboral concreto. “Lo que más agradezco es haber tenido la posibilidad de ser contratada por la empresa donde realicé las prácticas no laborales y el hecho de recibir apoyo en la búsqueda laboral. Todo ello me ha facilitado mucho las cosas”, resume.

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