Los beneficios de la RSC desde la mirada del técnico de prospección: “Nuestra labor ofrece ayuda real a las empresas”

Los beneficios de la RSC desde la mirada del técnico de prospección: “Nuestra labor ofrece ayuda real a las empresas”

Hoy conocemos más de cerca a Sonia Grande, trabajadora social, madre y técnica Incorpora de prospección empresarial que nos cuenta cómo trabaja día a día para conseguir atraer a empresas que contribuyan en la labor social del programa Incorpora. Trabajadora incansable y siempre dispuesta a adaptarse a los cambios con una actitud positiva, la técnica nos muestra una radiografía del tejido empresarial placentino y de cómo el programa Incorpora responde a sus necesidades.

Un cambio de rumbo hacia la prospección empresarial

Como digo en mis perfiles, soy madre y trabajadora social a partes iguales. Mi desarrollo personal comenzó en 1994 en Cáritas Diocesana de Plasencia, entidad del Grupo Incorpora de Extremadura, primero como voluntaria, y luego como técnica de diversos programas. En 2019, tras una excedencia de 8 años, aterrizo en el programa Incorpora de la Fundación ”la Caixa”.

Hasta entonces, llevaba muchos años trabajando como voluntaria en el desarrollo institucional de Cáritas, en la formación para el empleo o en las personas sin hogar. Al volver, en cambio, me embarco en una nueva aventura, y me asignan la relación con las empresas a distintos niveles, entre ellos, la prospección empresarial. He de confesar que, tras 8 años fuera del ámbito de los servicios sociales, el regreso no fue fácil, pero, una vez asentada, puedo decir que me encuentro en un momento profesional muy enriquecedor en el que ayudo a empresas socialmente responsables, pero también a personas en riesgo de exclusión social.

Además, el programa Incorpora es un proyecto que favorece, a través del Método Incorpora, el desarrollo de competencias personales que me llenan mucho: habilidades comunicativas, empatía, escucha activa, resiliencia, actitudes proactivas, relaciones profesionales-personales... y, sobre todo, el hecho de saber que con tu labor estás ofreciendo ayuda real a las empresas y a los colectivos vulnerables, se materialice o no la inserción laboral.

Los beneficios y ayudas para contratar a colectivos vulnerables

Colaborar con el programa Incorpora aporta muchas ventajas a todos los niveles para las empresas que deciden ayudarnos a potenciar la inserción de las personas en riesgo de exclusión social. Lo primero, facilitar los procesos de selección de personal. Creo que es muy importante la preselección que realizamos las entidades buscando los perfiles más acordes a las ofertas y a la empresa, a la vez que ofrecemos oportunidades a colectivos vulnerables en su camino hacia la inserción sociolaboral.

Lo segundo, la posibilidad de colaborar socialmente, y los beneficios de la responsabilidad social empresarial, sin que todo ello suponga una carga más al trabajo diario de la empresa, porque cuentan con nuestro apoyo en ese aspecto.

Por último, la labor informativa sobre bonificaciones por determinados contratos, ayudas a empresas para contratar, información sobre otros programas… ya que, tal y como nos comentan siempre, o no tienen tiempo o no saben dónde buscar. Este último es un servicio que agradecen enormemente.

Con todas estas ayudas para contratar colectivos vulnerables que facilitamos, es muy gratificante ver que cada vez son más las empresas con compromiso social que agradecen la labor informativa que hemos empezado a impulsar hace unos meses. Esta semana, por ejemplo, incluso contactó una empresa de una localidad próxima para enviarnos una oferta porque escuchó hablar de nosotros, pese a no ser todavía colaboradora del programa.

El conocimiento del tejido empresarial, la baza de los técnicos de prospección en tiempos de COVID-19

El tejido empresarial de Plasencia, zona en la que yo trabajo, no es muy diferente al del conjunto de Extremadura: pymes que se enmarcan en los sectores servicios, turismo (incluyendo hostelería), y comercio. Como se suele decir, aquí nos conocemos casi todos, y eso tiene sus pros y sus contras.

Aunque aún es complicado superar las contrataciones por vínculos familiares o de amistad más que por cualificación, se van notando avances, fundamentalmente en empresas con cierto nivel de contratación y, sobre todo, con sólidas políticas de responsabilidad social corporativa

En cuanto a las necesidades y ayudas para contratar que las empresas nos suelen transmitir, ha habido un antes y un después de la irrupción de la pandemia. Ahora, las empresas tienen mayor necesidad de alguien que las escuche y los acompañe en esta difícil situación que les está tocando vivir.  Particularmente, he creído oportuno adaptar la metodología para responder a las nuevas necesidades, por eso, creo que es el momento de afianzar vínculos para cuando lleguen tiempos mejores.

La situación que estamos pasando es una de las cosas más difíciles que he vivido a nivel laboral. La creación de empleo por parte de las empresas atraviesa una situación muy delicada, pues hay muchas que en estos momentos simplemente tratan de subsistir y les es imposible crear empleo. Son pocas las ofertas que se generan en estos momentos; algunas campañas agrícolas de las comarcas limítrofes o de hostelería como mucho, pero confiamos que el mercado laboral se vaya reponiendo paulatinamente.

El poder de las emociones positivas para fidelizar empresas con compromiso social

Soy de las que pienso que la información es poder y que la era digital está más que asentada, por este motivo paso gran parte de mi tiempo profundizando en los entresijos de redes sociales y profesionales, diarios, webs, portales de empleo... En este sentido, la pandemia nos ha ofrecido un reto y una oportunidad de reinventarnos.

A diferencia de lo que se podría pensar, creo que el miedo a la deshumanización a la que podrían llevarnos las nuevas tecnologías es totalmente incierto y poco acertado. Un email inesperado de ánimo o de “aquí estamos para los que nos necesitéis”, una llamada de teléfono, una felicitación navideña o un mensaje privado en redes de “¿Qué tal va?”, puede ser mucho más humanizador que una visita trimestral o semestral. El poder de los pequeños detalles es el que debemos utilizar ahora para conectar como técnicos de prospección con las empresas. Es el momento de sembrar ahora para cosechar después.

Obviamente, las visitas a empresas se han reducido con la crisis del COVID, pero intento seguir manteniéndolas en la medida de lo posible, sobre todo al principio de la colaboración. Por mi forma de entender la prospección empresarial —derivada en cierto modo de mi forma de ser—, me gusta evitar los encorsamientos y las rigideces. Casi, casi, podríamos decir que hay cosas que están integradas en mi día a día: ese café que te tomas con un colaborador, el día que sales de compras y pasas por una de las tiendas con las que has tratado a ver cómo les va… En fin, soy una apasionada del mundo de las emociones y una firme creyente de que generando emociones positivas, en la mayoría de las ocasiones, se consiguen mejores resultados que siguiendo un guión automatizado.

El día a día de los técnicos de inserción: un sinfín de posibilidades para potenciar la inserción laboral

Es difícil hablar de un día a día común porque, al trabajar con personas, estás sujeto siempre al factor sorpresa, pero sí que es cierto que, más o menos, sigo una rutina similar que puede acabar con resultados muy diferentes. Primero, hago un repaso diario de la prensa -local y regional-, diarios oficiales, portales de empleo, la web del programa Incorpora, páginas de organismos oficiales...

Después, cuando detecto una posible información de interés, pueden ocurrir infinidad de cosas... Tomar contacto con una nueva empresa con compromiso social para ofrecer el programa y potenciar sus políticas de responsabilidad social corporativa; contactar con un empresario que acaba de cerrar; difundir por email o teléfono información que puede ser susceptible de interés para los empresarios de la zona; modificar la ficha de una empresa si ha sufrido cambios; contactar con una compañía por una oferta de trabajo ...

Son muchas las cosas que se pueden hacer y muchas las opciones que tenemos los técnicos de prospección del programa Incorpora para ayudar a las empresas con compromiso social. Por ese motivo, siempre intento que, sea cual sea la acción a emprender, todo fluya de forma natural y fluida, sin que esto genere tensiones al empresario

Para finalizar, me gustaría destacar las cifras de prospección empresarial de mi entidad, Cáritas Diocesana de Plasencia del Grupo Incorpora Extremadura, que reflejan el trabajo diario de todos los profesionales que formamos parte de ella.  Así, durante el 2020, gestionamos 25 ofertas laborales procedentes de 9 empresas que facilitaron un total de 39 inserciones laborales de personas en riesgo de exclusión social. Asimismo, y a día de hoy, contamos con 300 empresas colaboradoras, y 228 usuarios y usuarias a los que prestamos apoyo, orientación y acompañamiento.

Sonia Grande,

Técnica de prospección empresarial en Cáritas Diocesana de Plasencia

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