Responsabilidad Social Corporativa o cómo hacer que una empresa sea socialmente responsable

Responsabilidad Social Corporativa o cómo hacer que una empresa sea socialmente responsable

Tomás Molina y Eva Tobaja, técnicos Incorpora de Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz

Desde Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz, como parte del Grupo Incorpora Extremadura, siempre hemos mantenido nuestro afán por mejorar la vida de las personas con menos oportunidades como un puente desde el que darles acceso a un mejor bienestar. Ahora, y sin perder de vista esta seña de identidad que nos caracteriza, tendemos la mano a una nueva forma de atención a las empresas, un agente con el que colaborar en esta mejora de calidad de vida de los colectivos más vulnerables.

Las empresas juegan un papel fundamental en la inserción en sociedad de las personas en riesgo de exclusión social. Por eso, el trabajo conjunto con ellas es clave para mejorar las condiciones de aquellos que se encuentran en una situación de injusticia. Creemos que esta unión de fuerzas no hace más que potenciar nuestras acciones para orientar, promover y coordinar iniciativas caritativas y sociales.

Diferentes caminos hacia un mundo más justo e igualitario

Este nuevo camino que emprendemos junto a empresas e instituciones que luchan por un mundo más justo e igualitario surge con dos objetivos claramente definidos y afines a nuestra misión y valores:

  • El primero de ellos se centra en ayudar a las personas que más lo necesitan, aquellos que con motivo de la crisis se han encontrado en situaciones de necesidad y solicitan nuestra ayuda. Sin embargo, no nos olvidamos de aquellos con los que ya hemos trabajado y a los que ponemos rostro y que, también a causa de la reciente crisis, han agudizado su situación y siguen necesitando alguien que les guíe y les dé apoyo en diferentes aspectos.
  • El segundo objetivo es el que implica a los agentes económicos para el desarrollo del bienestar social, es decir, a las empresas, precisamente porque son ellas las que tienen el conocimiento necesario y el contacto directo con la realidad del mercado laboral. Ahí es donde compartimos valores y apoyamos a las organizaciones en el camino hacia una empresa socialmente responsable.

Empresas responsables, empresas inclusivas

Desde Caritas Diocesana de Mérida-Badajoz hemos visto cómo en los últimos años ha aumentado notablemente el compromiso de las empresas por potenciar sus acciones de responsabilidad social. Ello no solo es una respuesta a los principios éticos de cada compañía, sino que también es consecuencia directa de los beneficios que pueden obtener las compañías al implementar este tipo de acciones.

Tanto es así, que varios estudios demuestran que emprender acciones socialmente responsables aumenta la productividad de las compañías y, por tanto, genera mejores resultados. Además, se consigue una mejor imagen de marca y los trabajadores se ven mejor reflejados en este tipo de filosofía. De esta manera, los profesionales se sienten más motivados con su trabajo, por lo que trabajan más y mejor.

Por tanto, el crecimiento de las iniciativas socialmente responsables es un beneficio para la sociedad y para los colectivos vulnerables, pero también para las compañías que ven reforzada su vertiente más social y solidaria a través de iniciativas como el programa Incorpora.

Difundiendo los beneficios de las empresas socialmente responsables

El pasado año llevamos a cabo varias acciones enfocadas a difundir los beneficios que pueden obtener las empresas que potencien sus políticas de responsabilidad social corporativa.

Organizamos una jornada a la que acudieron más de 70 empresarios y que tuvo como eje central las buenas prácticas de una empresa socialmente responsable. Además, explicamos cómo Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz podía ayudar a las compañías a cumplir con estos objetivos y acompañarlas en el camino hacia ellos.

Más tarde, organizamos otro encuentro empresarial similar en Mérida al que acudieron más de 20 empresas. A lo largo de la jornada, varios empresarios, que ya aplicaban en sus empresas políticas de responsabilidad empresarial, compartieron su experiencia, poniendo el foco en la inserción de personas en riesgo de exclusión social. A través de su testimonio, explicaron cómo mediante la inserción de colectivos vulnerables han logrado trasmitir una imagen de empresa socialmente responsable, lo que supone un valor añadido que les ha ayudado a fidelizar a muchos de sus clientes. Además, contar con trabajadores procedentes del programa Incorpora es una motivación extra para el resto del equipo, que se implica en mejorar el clima laboral.

Este tipo de eventos supone una oportunidad única tanto para Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz como para las empresas colaboradoras, que pueden dar a conocer sus acciones sociales ante trabajadores, proveedores, prescriptores, otras empresas… Las compañías encuentran además una manera de vincularse a una acción solidaria con una entidad no lucrativa con amplia presencia y apoyo social en nuestro país como es Cáritas. De esta manera, pueden reforzar su imagen de marca y tener un impacto mediático muy positivo.

Desde nuestra entidad creemos que hay que reivindicar el valor social de las empresas, el beneficio social que ello supone y mostrar el apoyo que pueden aportar las entidades como Cáritas a la hora de conseguir sus objetivos. En el marco del programa Incorpora, Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz acompaña a las empresas en el desarrollo de su plan de responsabilidad social corporativa que puede ir desde acciones de asesoramiento sobre ventajas fiscales y laborales para colectivos desfavorecidos, pasando por la promoción del voluntariado corporativo y el apadrinamiento de algún proyecto social, o el asesoramiento en materia de integración a nivel legal. Un sinfín de posibilidades en las que podemos trabajar empresas y entidades sociales para lograr un mundo mejor.

Eva Tobaja, 

Técnica Incorpora de Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz

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