La historia de José al lado de Reincorpora: “Tuve claro que era el momento de pasar a la acción y recuperar las riendas de mi vida”

La historia de José al lado de Reincorpora: “Tuve claro que era el momento de pasar a la acción y recuperar las riendas de mi vida”

José ha vuelto a confiar en sí mismo y ha logrado reinsertarse en sociedad con el apoyo del programa Reincorpora

José se encontraba cumpliendo condena en el Centro Penitenciario Logroño cuando el programa Reincorpora llamó a su puerta. Ahora, tras mucho esfuerzo y trabajo junto a su técnico, nos explica su experiencia para ayudar a otras personas privadas de libertad que, como él, buscan la reinserción en sociedad.

José reconoce que cuando le informaron de que iba a participar en una iniciativa para su posterior reinserción social y laboral solo acertó a pensar: “Otro curso más que me servirá de poco fuera, pero que me ayudará a salir de aquí…” Sin embargo, su opinión acerca de Pre-Reincorpora, la fase previa al programa Reincorpora, cambiaría muy pronto.

“Mi sorpresa fue cuando, nada más entrar en el despacho y encontrarme con el técnico del programa Reincorpora, me di cuenta de que ya lo conocía del barrio”, recuerda sonriente. José asegura que este primer contacto no pudo ser un mejor comienzo y esta familiaridad de José con el técnico solo facilitó su recorrido juntos en el programa Pre-Reincorpora.

El programa Pre- Reincorpora es la fase previa al programa Reincorpora, una iniciativa fruto del convenio de colaboración entre la Fundación ”la Caixa” y el Ministerio de Interior y desarrollada a través de la Entidad Estatal Trabajo Penitenciario y Formación para el Empleo que tiene como objetivo facilitar itinerarios de inserción social y laboral personalizados a las personas privadas libertad que participan en el programa.

Pre-Reincorpora o cómo prepararse para la vida fuera del centro penitenciario

Nada más empezar con la primera fase de su reinserción social, José ya mostró su total predisposición, y él mismo explica que gran parte de la culpa la tuvo la dinámica de aprendizaje que le transmitió Sergio, su técnico del proyecto de reinserción social. “Empezamos con clases muy amenas en las que aprendimos a conocernos a nosotros mismos a través de sesiones donde tratamos diferentes contenidos, entre ellos, las inteligencias múltiples”, declara el usuario.

Entre estos contenidos, José confiesa que la inteligencia emocional era su talón de Aquiles. “Sergio lo sabía y, por eso, fue el aspecto que más trabajé en Pre-Reincorpora. Creo que es lo que más necesitaba entonces y aún lo sigo necesitando ahora”, comenta.

José confiesa que el programa Pre-Reincorpora dentro del centro penitenciario fluyó de maravilla: “Fue fácil, al menos para mí, porque siempre me lo tomé muy en serio. Era consciente de que aún estaba en una buena edad para trabajar y, después de pasar diez años entre cuatro paredes, tuve claro que era el momento de decidirme a pasar a la acción y recuperar las riendas de mi vida”. 

El paso al programa Reincorpora, el primer contacto con la realidad exterior

El paso de José al programa Reincorpora supuso un punto de inflexión para el joven, pues fue su primer contacto con el exterior, algo que, confiesa, no siempre fue sencillo. “Después de participar tres meses en el programa Pre-Reincorpora, pasé al programa Reincorpora, y allí realicé un curso de personal auxiliar en espacios comerciales”, recuerda. A lo largo de la formación, que combinó aprendizaje teórico con prácticas no laborales en un hipermercado, José pernoctaba en el departamento de sección abierta que dependía de su centro penitenciario entre semana, y en un centro perteneciente a Caritas, los fines de semana. 

“No os voy a engañar...al principio se me hizo muy duro”, confiesa, y añade: “Sin embargo, Sergio, a quien ya considero un amigo, estaba disponible todos los días a primera hora para hablar y, sobre todo, escucharme mientras le contaba los problemas que iban surgiendo”. En este aspecto, José se muestra muy agradecido con su técnico y recurre de una forma muy ingeniosa al proverbio chino de la pesca para explicar el apoyo incondicional de su técnico: “Sergio nunca me trajo el pescado, pero me facilitó las cañas de pescar, aparejos y demás herramientas para que pudiera pescar”.

Además, el usuario explica cómo Sergio le ayudó a ganar confianza en sí mismo y a relativizar sus problemas como persona en riesgo de exclusión social. “No solo me ayudó a buscar trabajo, sino que, sin darme cuenta, se convirtió en la persona de confianza a la que poder confiar mis problemas, sin miedo a que los utilizara en mi contra. Siempre estuvo ahí para ayudarme y hacerme relativizar los problemas que iban surgiendo”, puntualiza.

La estabilidad que José buscaba y necesitaba

Tras varios trabajos relacionados con la formación de personal auxiliar de espacios comerciales, José consiguió un empleo en una fábrica donde lleva dos meses trabajando, e incluso haciendo horas extra.

El usuario no puede estar más satisfecho con su situación actual: “Actualmente tengo estabilidad y una vida casi ordenada. Estoy preparando un estudio para entrar a vivir por mi cuenta y un buen amigo de la mili, al que no veía desde hace diez años, me ha regalado un coche. Ojo, ¡un coche!”.

Todo ello ha hecho que el usuario del programa Reincorpora haya recuperado su autoestima, algo que creyó que nunca llegaría, tras seis años sin apenas recibir visitas y haber perdido mucha seguridad en sí mismo: “Solo contaba con mi madre, que es la mejor”, puntualiza.

José no tiró la toalla en ningún momento y confiesa que sus ganas de llevar una vida autónoma y de aportar a la sociedad no le dejaron tirar la toalla: “Pese a todo, estoy aquí otra vez para seguir avanzando”, comenta esperanzado, y añade: “Quiero vivir, ser útil y, además, sentirlo”.

Una experiencia valiosa para ayudar a otras personas privadas de libertad

Para finalizar, José nos explica que esta entrevista no solo es una forma de echar la vista atrás y darse cuenta de todo lo que ha conseguido en este tiempo, sino que quiere que sirva para que otras personas privadas de libertad que, como él, “han tenido que pagar su deuda a la sociedad”, confíen en el programa Reincorpora. “Salimos del centro penitenciario como pollos sin cabeza y desconfiando de todo y de todos. Pensamos que la gente nos va a señalar, que no va a confiar en nosotros y que no nos va a dar trabajo. Eso hace que desconfiemos incluso de nosotros mismos”, explica José, y confiesa que él mismo tenía esos pensamientos hace apenas un año.

Tras la experiencia que le da este camino al lado del programa Reincorpora, José comenta que muchas veces llegó a dudar de que su reinserción social fuera posible a corto plazo: “Sin embargo, Sergio siempre creyó en mí, y ahora mi sueño es una realidad”.

Por último, no quiere finalizar su historia sin dar las gracias a la entidad del Grupo Incorpora La Rioja que lo ha guiado en todo el proceso: “Lo que siento por Fundación Cáritas Chavicar es un enorme agradecimiento. De hecho, sigo con ellos haciendo el seguimiento, así que lo único que puedo decir es ¡gracias!”.

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