“Siempre tuvimos claro que esta era una situación propicia para trabajar más que nunca”

“Siempre tuvimos claro que esta era una situación propicia para trabajar más que nunca”

Carlos Mugarza, técnico de inserción laboral de Fundación Cepaim, junto a uno de los usuarios de la entidad, Bacar Camara, durante una entrevista en las instalaciones de la entidad

Hace ya un par de meses que Fundación Cepaim volvió a la atención presencial de sus usuarios y usuarias tras unos meses donde el teletrabajo, las entrevistas a distancia y las videollamadas han sido la norma. Charlamos con uno de sus técnicos de inserción laboral, Carlos Mugarza, quien nos explica cómo se han adaptado a esta nueva normalidad y cómo afrontan el futuro para seguir potenciando la empleabilidad de los colectivos vulnerables.

“Aunque al principio nos costó un poco la adaptación, hoy por hoy, realizamos todos los protocolos con total normalidad y los integramos ya como parte de nuestra rutina”, explica Carlos sobre sus primeras impresiones en la vuelta a la oficina, a lo que añade: “Al principio supuso una carga de trabajo extra, pero más por el cambio de hábitos que por otra cosa”.

Carlos también hace repaso y echa la vista atrás para reflexionar sobre la época más dura de la crisis sanitaria, donde la dinámica de trabajo de la fundación tuvo que cambiar de un día para otro. Sin embargo, y pese a lo excepcional de la situación, el técnico asegura que la entidad Incorpora nunca perdió de vista sus objetivos. “Desde el primer momento, hemos continuado con el seguimiento de los usuarios y usuarias, pero también con el de las empresas”.

Respecto a las medidas de seguridad, el técnico de inserción sociolaboral nos enumera algunas que tienen implantadas, como la desinfección de calzado antes de entrar a la oficina, el uso de mascarillas y gel desinfectante, la limpieza y desinfección de las instalaciones, o el uso de pantallas de metacrilato para las entrevistas personales. “Obviamente, evitamos el contacto físico en saludos y despedidas, e intentamos comunicarnos, siempre que podemos, por medios telemáticos”, aclara Carlos.

Luchando contra la brecha digita

Aunque el técnico pone en valor la tecnología como herramienta en tiempos de crisis, también recuerda que la mayoría de personas en riesgo de exclusión social no siempre pueden disponer de la misma. “El mayor inconveniente en esta situación quizá ha sido la brecha digital de algunos de los usuarios con las nuevas tecnologías. El acceso a Internet o el uso del correo electrónico es complejo para muchas personas; por eso, en algunos casos hemos optado porque pudieran hacer el trabajo a mano y nos enviaran fotos por WhatsApp”.

El técnico explica que muchos de los usuarios de la entidad ni siquiera tienen ordenador para, por ejemplo, redactar un currículum. “Sin embargo, la mayoría de ellos sí que tienen Internet en el móvil, y, sobre todo, conocen y utilizan muy bien WhatsApp”. Por este motivo, los profesionales de Fundación Cepaim han aprovechado el conocimiento de esta aplicación para utilizarla como medio de contacto: “Para el currículum recopilamos toda la información por teléfono, incluso en ocasiones la escriben en papel y nosotros la transcribimos aplicando las mejoras que creemos convenientes”.

Los primeros pasos hacia la inserción laboral

“Al día siguiente de hacer el currículum definitivo, les imprimimos 30 copias iniciales para que lo tengan en papel. Ese mismo día firman la LOPD en persona y se les da de alta en el programa Incorpora”, añade Carlos. Es a partir de ese momento cuando los técnicos empiezan a enviar de forma telemática el currículum de la persona a las empresas donde creen que pueden surgir vacantes acorde a su perfil.

Esta dinámica de trabajo consigue un método “más eficiente” según palabras del propio Carlos. “La ventaja de este sistema es que no se pierde tiempo en la intervención, por lo que podemos atender a más gente y enriquecer nuestro programa con más perfiles de profesionales diferentes”.

“Aunque la situación planteaba muchos retos comunicativos, al final hemos podido encontrar alternativas de uso fáciles que, de manera normalizada, no utilizábamos previamente”, continúa. De esta manera el técnico transmite la idea de cómo esta situación ha acelerado un proceso tecnológico lleno de ventajas y facilidades para su trabajo diario.

Empresas y emprendimiento en la nueva normalidad

Durante el confinamiento y posterior nueva normalidad, la Fundación Cepaim también ha apoyado a empresas y empresarios para minimizar al máximo los efectos de la crisis. “Por suerte, de las empresas con las que trabajamos solo ha tenido que cerrar una. Con el resto hemos mantenido el contacto, y para las nuevas prospecciones hemos utilizado el teléfono como herramienta básica de comunicación, ya que creemos que así el trato es más cercano y la asimilación de la información es mayor”, resume Carlos.

Por otra parte, el técnico cree que el autoempleo puede resurgir con fuerza como vía alternativa al trabajo por cuenta ajena: “Creemos que la nueva normalidad puede impactar de forma positiva en el emprendimiento, de hecho, la semana pasada, tramitamos dos derivaciones al Punto de Autoempleo Incorpora. La gente en general está buscando nuevas formas de búsqueda de autoempleo y nuevos nichos de mercado creados, precisamente, a consecuencia de la COVID-19”. Por otra parte, Fundación Cepaim también ha detectado que los emprendedores de algunos sectores están teniendo más trabajo a raíz de la pandemia, como, por ejemplo, los profesionales de la limpieza.

La formación como creador de futuro

De la misma manera que el resto de acciones de las entidades Incorpora, la formación que gestiona Fundación Cepaim no se ha detenido, sino que solo se ha ajustado a las nuevas circunstancias. “Mi compañera Inés Sanz, responsable de los Puntos de Formación Incorpora de Soria, ha adaptado las acciones formativas a la situación actual”, explica Carlos, a lo que añade: “Las sesiones de competencias transversales se han desarrollado de manera telemática con sesiones individuales y grupales a través de videollamadas y actividades que han servido para determinar el nivel de adquisición de conocimientos y su seguimiento práctico”.

Las formaciones se han desarrollado a través de e-mail y de algunas aplicaciones como WhatsApp, Zoom o Meet, “esto ha permitido mejorar las habilidades tecnológicas de los participantes de los cursos”, comenta el técnico.

Ahora mismo se sigue cursando la formación de Limpieza y Desinfección que ya se ha podido desarrollar de manera presencial en las instalaciones de la empresa colaboradora Grummer, donde, desde el primer momento, se han respetado las medidas de seguridad. “Los alumnos han agradecido poder asistir a una formación de este tipo con tan buena organización, donde se han sentido seguros por el cuidado del entorno en el que se han encontrado”, finaliza Carlos.

Avanzándose a las tendencias del mercado laboral para mantener el éxito del programa

En Fundación Cepaim son conscientes de que el mercado laboral ha cambiado en estos tiempos y, por tanto, tal y como dice Carlos “tenemos que intentar percibir y adaptarnos a esos cambios lo antes posible”. El técnico también destaca que cree que esta situación ha ayudado a todos a reinventarse y a sacar lo mejor de si mismos, “en nuestro caso ha sido para seguir ofreciendo un servicio rápido y de calidad como el que estábamos dando con anterioridad a la crisis”, puntualiza.

Cuando preguntamos a Carlos sobre cómo reaccionaron al primer impacto de la crisis, explica: “En Fundación Cepaim de Soria, desde el primer momento tuvimos claro que esta era una situación propicia para trabajar más que nunca y saber responder a las nuevas necesidades creadas por empresas y usuarios”.

Así, los profesionales de la inserción de la entidad intentaron adelantarse a las tendencias que se vislumbraban en el mercado laboral, prediciendo cuáles serían los nuevos perfiles profesionales que demandarían las empresas. “De este modo, empezamos a prospectar con fuerza aquellas empresas donde supusimos que necesitarían personal a corto plazo. Con las que mejores resultados obtuvimos fueron las empresas de limpieza y de cuidado de personas mayores”, concreta el técnico.

Pese a la irrupción de la pandemia y la consecuente crisis, Carlos nos cuenta que todos los meses de este año se han mejorado las cifras respecto al mismo periodo del año anterior. Así, en el 2020 se han conseguido el 82% de las inserciones del total de usuarios de la entidad, así como el 50% de inserciones de los alumnos de la primera formación (la segunda aún está en curso). Por otra parte, se ha logrado la colaboración de 22 nuevas empresas contratantes y se ha derivado a dos personas al Punto de Autoempleo Incorpora. Unas cifras que no hacen más que demostrar que, aun en los momentos difíciles, el programa Incorpora pone todos sus esfuerzos para lograr la empleabilidad de los colectivos vulnerables, especialmente cuando más lo necesitan.

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