Los retos del proyecto InOut del programa Reincorpora en tiempo de pandemia

Los retos del proyecto InOut del programa Reincorpora en tiempo de pandemia

Francisca Moyá, técnica Reincorpora de GREC, entidad del Grupo Incorpora Baleares

A principios de febrero de 2020 todo estaba preparado para poner en marcha una nueva edición del curso formativo en operaciones básicas de cocina dentro del proyecto InOut del programa Reincorpora. Y así, sin saber lo que nos esperaba los meses siguientes, el 24 de febrero empezamos el curso con muchas ganas en el Centro Penitenciario de Mallorca.

A través del programa Reincorpora, una iniciativa de la Fundación ”la Caixa” que se desarrolla en colaboración con el Departamento de Justicia de la Generalitat de Cataluña, se da la oportunidad, a personas que por diferentes motivos han sido privadas de libertad, de reincorporarse a la sociedad. Así, y gracias a itinerarios de mejora del perfil profesional y con una formación específica, se facilita que puedan encontrar trabajo y llevar a cabo un proceso socioeducativo con acompañamiento.

Este año, no obstante, los efectos de la emergencia sanitaria también han afectado a esta propuesta. Hoy, gracias a las vivencias del profesor de cocina del curso y de la técnica Reincorpora, intentaremos poner en palabras la cantidad de trabajo y emociones que se han concentrado en este curso formativo que, finalmente, ha logrado sus objetivos.

A continuación, un relato de los hechos de forma cronológica utilizando, como hilo conductor, las palabras clave que han marcado cada fase de este camino difícil, pero con final feliz:

Incertidumbre: llega la distancia física, pero el trabajo no se detiene

El 13 de marzo, se para el curso de forma brusca ante la imposibilidad de entrar en el centro penitenciario. Lo que toca en estos momentos es hacer caso a las indicaciones sanitarias y protegernos lo máximo posible, tanto los profesionales Incorpora como los internos e internas. La labor no se detiene, es evidente, como en el resto de programas del GREC.

Las personas que quedan en el centro penitenciario llegan a sufrir un doble confinamiento: por un lado, no tienen permisos y, por otro, no pueden recibir comunicaciones familiares. Todo se reduce al teléfono.

En cuanto al apoyo educativo, seguimos manteniendo la comunicación con los internos por carta y telefónicamente. Ante esta situación, el equipo del programa Reincorpora se plantea si el curso será viable y, por este motivo, empieza a trabajar en posibles estrategias para no perder esta alternativa. Paralelamente, se mantiene, en la medida de lo posible, la coordinación y comunicación con el equipo técnico del programa Reincorpora. Somos servicios esenciales.

Adaptación: determinación y creatividad como herramientas clave

Una vez acabado el estado de alarma, toca repensar y plantear como retomar el curso. Por un lado, el profesor de cocina de la acción formativa, Antonio, se dedica a adaptar el temario y toda la documentación necesaria para que los alumnos no pierdan detalle de la formación online, manteniendo el mismo nivel de alta calidad que caracteriza a las formaciones Incorpora. Por otro lado, la técnica Reincorpora Paqui continúa la coordinación con el equipo técnico para impulsar la continuidad de la formación y de los itinerarios de las personas privadas de libertad.

Colaboración: la unión de esfuerzos para llegar a la meta

Una vez se toma la determinación de continuar, empieza el maratón a contrarreloj: llamadas, videollamadas, entrevistas, correos electrónicos, esquemas, reuniones y reflexiones... Muchas personas trabajando incansablemente con el objetivo de conseguir la normalidad dentro de la excepción.

En realidad, es como si se tratara de una nueva apuesta y un nuevo proyecto para hacer que los colectivos vulnerables, como son las personas privadas de libertad, no salgan más perjudicados a raíz de esta crisis. Se personalizan más que nunca los itinerarios, buscando la mejor manera de conseguir el éxito de cada proceso de reinserción, y nos adaptamos a las limitaciones para evitar que nada se pare. Se valora el área personal y la formativa-laboral en medio de una incertidumbre más que evidente.

Queremos destacar que sin la determinación y el compromiso del equipo técnico tanto del Centro Penitenciario de Mallorca como del CIS (Centro de Inserción Social) de Palma, y los responsables del programa Reincorpora de la Fundación ”la Caixa”, con quien compartimos la apuesta y que han confiado plenamente en nuestra profesionalidad, no habría sido posible llegar a donde estamos.

El éxito: llegan las inserciones laborales y formativas

Finalmente, el día 1 de julio se retoma el curso dentro del centro penitenciario. Atrás han quedado tres meses de dudas, reuniones, adaptaciones y determinación. Un tiempo en el que hemos tenido muy claro el objetivo de trabajar para conseguir mejorar los procesos de inserción laboral poniendo el foco siempre en las personas privadas de libertad. Los internos e internas han sido los protagonistas y, por lo tanto, son ellos y ellas los que han decidido qué querían hacer y cómo, obviamente, dentro de las limitaciones que tienen por estar cumpliendo condena.

Finalmente, se propone a los internos trabajar en dos grupos. Un primer grupo, que está formado por un perfil laboral más definido y mejores condiciones para su inserción, empezará un itinerario individual adaptado. El segundo continuará la formación tradicional de cocina, primero dentro del centro penitenciario y, después, fuera.

De los 18 hombres que empezaron la formación —este año no ha participado ninguna mujer— ocho participan en este primer grupo, cuatro de los cuales han conseguido una inserción laboral y tres una inserción formativa. El resto retoma la formación de cocina dentro del centro penitenciario, readaptada y en horario intensivo para recuperar el tiempo perdido.

Impartimos teoría y práctica para que los alumnos asimilen los contenidos del curso del Punto de Formación Incorpora con unas condiciones materiales y ambientales complicadas dentro del centro penitenciario, por el espacio reducido o las elevadas temperaturas durante el verano. Por supuesto, se incorporan las nuevas medidas sanitarias, como llevar mascarilla en la cocina, y las máximas condiciones de higiene en todo momento.

En septiembre empieza la formación fuera del centro penitenciario, así como los servicios comunitarios en colaboración con los jóvenes del programa de emancipación del GREC.

Se pone en marcha también la labor del equipo Incorpora y Reincorpora para encontrar empresas que permitan llevar a cabo las 80 horas de prácticas no laborales. Es gracias a los contactos, la tenacidad y la profesionalidad de las técnicas de Incorpora y Reincorpora y, sobre todo, a la predisposición de las empresas, a quienes nunca podremos agradecer suficiente la voluntad para colaborar con el proyecto en un momento tan duro y complicado dentro de la hostelería, que los participantes podrán, por fin, poner en práctica los conocimientos adquiridos y conocer la realidad del mundo laboral.

Una vez finalizado el curso, y haciendo balance después de un tiempo, nos atrevemos a hablar de éxito. Éxito de todos los y las participantes, pero también para el programa InOut, que ha vivido un año que nadie esperaba, pero se ha podido adaptar de una forma extraordinaria.

Y para entender dónde hemos llegado hoy, hay que tener en cuenta que, este año más que nunca, el equipo formativo y educativo ha insistido en plantear una intervención transparente, donde el foco está sobre las personas. De este modo, han sido ellas las que han participado en su itinerario sociolaboral, tomando decisiones complicadas impuestas por la evolución de la pandemia, gracias a las cuales han llegado a una nueva normalidad llena de retos ilusionantes.

Francisca Moyá

Técnica Reincorpora de GREC, entidad del Grupo Incorpora Baleares

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