“Mi paso por Incorpora me ha servido para dar un paso de gigante para cambiar mi forma de pensar, mi economía y, sobre todo, mi felicidad”

“Mi paso por Incorpora me ha servido para dar un paso de gigante para cambiar mi forma de pensar, mi economía y, sobre todo, mi felicidad”

María Candelaria (en el centro de la fotografía) en su tienda multiservicio junto a Isabel Maestre y Antonio Jesús Quintero, técnicos de la Fundación Ataretaco.

María Candelaria llevaba tiempo formándose para conseguir una oportunidad laboral, pero no acababa de encontrar la vocación que le motivara. Hoy, tras recibir el asesoramiento del Grupo Incorpora Canarias, tiene una profesión e incluso regenta su propia tienda multiservicio.

“Me acerqué a la Fundación Ataretaco para conocer las posibilidades de formación y orientación laboral”, empieza explicando María Candelaria. Desde ese momento, los profesionales de la inserción de la entidad Incorpora empezaron a diseñar un itinerario sociolaboral personalizado para ella y acordaron, tras varias entrevistas personales, cuáles eran sus intereses, aptitudes y preferencias en cuanto a la búsqueda de un puesto de trabajo.

La formación como respuesta a la demanda empresarial

La Fundación Ataretaco orientó a María Candelaria y le aconsejó formarse para encontrar un empleo. Hasta la fecha, la tinerfeña había hecho varios cursos de diferentes temáticas, pero ninguno le había abierto las puertas a una oportunidad laboral. “Desde Ataretaco me llamaron para que me formara y así tener más oportunidades de acceder a un trabajo, y me dije ‘¿por qué no?’”, recuerda la emprendedora.

La acción formativa que se recomendó a María Candelaria fue de Auxiliar de Supermercados y Productos Frescos. “Se trataba de una formación muy práctica y con demanda por parte de las empresas con esta actividad”, comenta. La acción formativa, que se llevó a cabo en las instalaciones de Ataretaco, tuvo una duración de 300 horas entre el bloque teórico y el práctico. Esta última parte de prácticas no laborales, junto con algunas enseñanzas técnicas, se desarrollaron en el Alcampo de San Cristóbal de la Laguna, una de las empresas que más colabora con la entidad social.

La usuaria valora muy positivamente todas las ventajas obtenidas tras realizar la acción formativa, no solo a nivel profesional sino también personal: “Con esta formación recibida y realizada en Incorpora, siento y pienso que todo esto me ha servido para dar un paso de gigante hacia adelante, para cambiar mi forma de pensar, mi economía y, sobre todo, mi felicidad”.

“He conseguido aprender y desarrollar algunas habilidades que no tenía, y reforzar otras que ya poseía”, reflexiona María Candelaria, y añade: “También me he demostrado que teniendo unas metas claras en mi vida y una formación en la que me veo ejerciendo, puedo enfrentarme a mis miedos como, por ejemplo, si sabré enfrentarme sola a mis retos personales”.

A través de este tipo de colaboraciones, las empresas colaboradoras potencian sus políticas de responsabilidad social corporativa, a la vez que consiguen personal cualificado y motivado para integrar en su plantilla.

Apoyo en todas las fases

María Candelaria ha participado en diferentes servicios del programa Incorpora —formación, orientación laboral, refuerzo de competencias transversales…— y en todas ellas ha recibido apoyo por parte de los profesionales de Ataretaco.

“La relación con los técnicos ha sido maravillosa. Además, sigue siéndola. No solo en la formación recibida por la técnica del Punto Formativo Incorpora, Tamara Cabrera, sino también por sus consejos, vivencias personales y orientación”, explica agradecida.

Sin embargo, no solo quiere dar las gracias a su formadora, sino que también dedica unas palabras al resto de técnicos de Ataretaco: “También me he sentido acompañada por el personal técnico encargado de las prácticas y de la inserción, Toño Quintero e Isa Maestre. Su dedicación tanto telefónica como presencial ha sido formidable. Es la primera vez que me he sentido así, y he realizado muchas formaciones en mi vida”, reflexiona.

Un camino hacia el autoempleo

La formación de Auxiliar de Supermercados y Productos Frescos dejó huella en María Candelaria, tanto es así que finalmente decidió emprender y abrir su propia tienda multiservicio donde vende productos frescos, snacks o bebidas, entre otros.

La usuaria vive ahora una vida totalmente diferente a la que tenía cuando se acercó por primera vez a la Fundación Ataretaco “Mi jornada de trabajo es de martes a domingo de 7:30 h a 15:30 h. (…) Me faltan horas para sacarlo todo, pero lo que no me falta es voluntad y trabajo”, confiesa orgullosa María Candelaria.

Respecto a su nueva situación, la emprendedora explica que no todos los momento son fáciles, ya que además de la ilusión de trabajar cada día en su propio negocio y la energía que eso le aporta, también tiene que hacer frente a algunos aspectos más inciertos:  “(…) Soy consciente de mis miedos al enfrentarme cada mañana a incertidumbres propias de mi negocio como son hacer frente a los pagos como autónoma, a proveedores, a la inversión a la que he tenido que hacer frente para poner en marcha mi establecimiento (alquiler, maquinaria, mobiliario, etc.)…”.

El negocio de María Candelaria es solo una de las empresas que se ha formado este año en Canarias con el acompañamiento de la línea de autoempleo del programa Incorpora, entre las que también encontramos el taller de costura de Beatriz, un negocio que vio la luz gracias al apoyo del Punto de Autoempleo Incorpora gestionado por la Fundación Adsis.

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