“Todos tenemos derecho a una segunda oportunidad y esto lo permite el programa Incorpora”

“Todos tenemos derecho a una segunda oportunidad y esto lo permite el programa Incorpora”

Un año más, la Fundación Bancaria “la Caixa” y la Fundación Cajasol refuerzan su compromiso en materia de acción social, educativa, científica y cultural con Ceuta. De esta forma, con el firme objetivo de promover el bienestar de los ceutíes en situación de vulnerabilidad, se desarrollarán varios proyectos articulados en torno a: la atención integral a los enfermos de edad avanzada, el fomento de la empleabilidad de personas en situación o riesgo de exclusión sociolaboral, el apoyo a los trabajos de investigación, y la divulgación de la cultura y la ciencia.

El programa Incorpora es uno de estos proyectos prioritarios dirigidos a mejorar la calidad de vida de las personas más vulnerables que, durante el 2017, facilitó un total de 48 puestos de trabajo en Ceuta gracias a la colaboración de 14 empresas de la ciudad autónoma.

Este 2018 el programa Incorpora prosigue su andadura en Ceuta de la mano de la Fundación Cruz Blanca. Manuel San Agustín, técnico de Incorpora de la fundación, nos cuenta cuáles son los retos y las metas a alcanzar durante este año.

Los retos de 2018

Sin duda, Manuel tiene entre manos un reto tan estimulante como ambicioso. Él mismo reconoce que Ceuta tiene ciertas peculiaridades que no se encuentran en otras ciudades, como su situación geográfica, y por eso es tan importante la labor con las empresas locales.

Por el momento el balance es positivo: 52 usuarios atendidos, 3 inserciones laborales facilitadas y 3 acuerdos de colaboración con empresas firmados en lo que llevamos de año. “Podemos decir que el programa aún está arrancando, pero tenemos grandes expectativas puestas en él. Por el momento somos 3 técnicos en la entidad que también estamos implementando un Punto Formativo Incorpora desde el que pronto se desarrollará el Curso de Personal Polivalente de Comercio, así como el programa Reincorpora, que tiene como objetivo mejorar la empleabilidad de las personas ceutíes privadas de libertad”, afirma Manuel.

Un día como técnico de Incorpora de la Fundación Cruz Blanca de Ceuta

Manuel define su día a día como dinámico, transcurriendo entre la atención al usuario y la prospección empresarial. “Cada día es distinto. Atendemos a los usuarios, buscamos ofertas de empleo, contactamos con las empresas donde podrían llevarse a cabo las contrataciones y realizamos la difusión del programa entre posibles beneficiarios, entidades y empresas. Sin olvidarnos de la función de intermediación laboral, que resulta tan fundamental para garantizar el éxito de la inserción”, destaca Manuel.

Todo ello basado en una metodología de integración sociolaboral centrada en la persona, que combina de forma óptima las necesidades del tejido social y empresarial para garantizar el éxito de la inserción laboral en la empresa: el Método Incorpora. “Trabajamos en equipo, de forma interdisciplinar y procurando una atención integral a nuestros usuarios (…) Sin duda, el bagaje metodológico y experiencial con el que cuenta Incorpora es uno de sus puntos fuertes y diferenciadores con respecto a otros programas de inserción”, remarca Manuel.

Incorpora: creando segundas oportunidades

La ilusión puesta por Manuel en este nuevo proyecto es palpable. Como él bien dice, “contribuir a que una persona que atraviesa dificultades tenga una oportunidad laboral y ser testigo de cómo su situación mejora en todos los ámbitos y niveles de su vida es muy gratificante”.

Aun así, cree que todavía nos queda mucho camino por recorrer para conseguir la plena inclusión de los colectivos más vulnerables. “Es difícil romper ciertas barreras, prejuicios y estereotipos que siguen condicionando a la sociedad en general, al mercado de trabajo y, con ello, a muchas personas en riesgo de exclusión”, explica Manuel. Por eso, desde Incorpora, “seguiremos empoderando a cada persona para que sea protagonista de su propia historia de superación, retomando las riendas de su proceso de cambio y, con ello, de su vida”, añade.

Es importante destacar también “lo necesario de este proyecto en una ciudad como Ceuta y, concretamente, en un barrio tan idiosincrásico como El Príncipe (…) ya que su población ha sido tradicionalmente estigmatizada y discriminada en el mercado laboral”, subraya Manuel. “Es nuestro deber fomentar la igualdad de oportunidades, rompiendo las fronteras imaginarias que, en ocasiones, separan incluso más que las físicas, para así conseguir una sociedad más justa e igualitaria”, concluye.

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