La técnica Reincorpora Isabel Sancho recibe la medalla de bronce al mérito social penitenciario

La técnica Reincorpora Isabel Sancho recibe la medalla de bronce al mérito social penitenciario

Isabel Sancho Pérez, técnica Reincorpora jubilada, durante el acto en que se le ha hecho entrega de la medalla de bronce al mérito social penitenciario.

Dudas, miedos e inseguridades acompañan a muchas personas privadas de libertad cuando se encuentran en la última fase de su condena. ¿Cómo les acogerá la sociedad tras su paso por un centro penitenciario? ¿Serán capaces de reinsertarse tanto social como laboralmente? ¿Alguien les va a guiar en esta nueva etapa? Los profesionales de Incorpora y Reincorpora juegan un papel fundamental para resolver estas y otras muchas de las preguntas que les surgen. Se trata de profesionales como Isabel Sancho Pérez, quien ha recibido recientemente la medalla de bronce al mérito social penitenciario por su labor durante sus más de diez años en el programa.

Isabel comenzó como técnica del programa Reincorpora de la Fundación Rondilla en el año 2011, y desde ese momento ha ayudado a un gran número de personas privadas de libertad en sus itinerarios de inserción social y laboral. Conocemos cómo han sido estos años junto a Reincorpora, una iniciativa financiada por la Fundación ”la Caixa” y desarrollada en colaboración con el Ministerio del Interior a través de la entidad estatal Trabajo Penitenciario y Formación para el Empleo, con el objetivo de facilitar itinerarios personalizados de inserción sociolaboral a los internos.

Un reconocimiento a diez años como técnica Reincorpora

Con motivo del Día de la Virgen de la Merced, patrona de las instituciones penitenciarias, se ha llevado a cabo un acto en el Centro Penitenciario de Valladolid al que han asistido, entre otros, el ministro del Interior D. Fernando Grande-Marlaska y el director general de instituciones penitenciarias. El ministro ha aprovechado la ocasión para agradecer su presencia a las entidades sociales, así como el gran trabajo que realizan dentro de los centros penitenciarios.

En el acto, Isabel ha sido condecorada con la medalla de bronce al mérito social penitenciario por su labor desde el año 2011 dando apoyo en la inserción social y laboral de personas privadas de libertad como profesional del programa Reincorpora. Se ha agradecido su implicación total con los usuarios tanto cuando se encontraban cumpliendo sus condenas como una vez las habían cumplido.

La propia Isabel, tras haber recibido el homenaje a su carrera, ha hecho un recorrido por su experiencia como técnica: “Empecé a trabajar como técnica Reincorpora en los centros penitenciarios de La Moraleja y Villanubla. Yo ya había estado en un centro con anterioridad, así que lo único que me preocupaba era la relación que pudiera tener con mis compañeros. He de decir que me encontré, en ambos lugares, con dos equipos de personas entregadas con los internos. Todas ellas deberían formar parte también de este reconocimiento, así como mis compañeras de la Fundación Rondilla, pues han sido clave en el trabajo realizado”.

Una acción integral con un objetivo: la reinserción social y laboral

Durante diez años, Isabel se ha implicado al 100 % en su trabajo, llegándose a convertir en una pieza clave en ambos centros penitenciarios. “Después de los años y en una actividad entre compañeros de la Fundación Rondilla, una compañera me hizo ver que mi punto fuerte como técnica era la relación con las personas. Esto me ha ayudado mucho, ya que he conseguido tener una muy buena relación personal con todas las personas con las que he trabajado. Este contacto estrecho se ha mantenido hasta que los usuarios han querido, y todos ellos saben que mi teléfono sigue abierto”, explica Isabel.

Las responsabilidades de Isabel como técnica Reincorpora han sido muy amplias: realizaba una valoración inicial de las capacidades, necesidades y dificultades de cada persona para ofrecerle así una orientación laboral personalizada; trabajaba junto a los usuarios en su formación en competencias transversales para facilitar su inserción laboral; gestionaba la intermediación con empresas y la realización de prácticas no laborales, y realizaba un exhaustivo seguimiento cuando se producía alguna inserción laboral; preparaba el Servicio a la Comunidad en colaboración con entidades sociales del territorio, un punto muy importante para fomentar la participación social de los usuarios del programa Reincorpora.

Isabel cuenta, sin embargo, que no todo es tan bonito como parece: “Lo más difícil a lo que me he tenido que enfrentar, y que por desgracia se ha producido prácticamente en todos los grupos, ha sido la regresión de algunas personas privadas de libertad. Al principio, lo vivía como un fracaso personal, pero reaccioné y comprendí que las personas adultas decidimos nuestra vida, y ellas son adultas. Este cambio de mentalidad me permitió empezar a ver las cosas desde otro punto de vista”.

Los profesionales de Reincorpora junto a los colectivos en riesgo de exclusión social

De igual forma que Isabel durante estos diez años, cada día los profesionales de Reincorpora dan lo mejor de sí mismos para ayudar a personas privadas de libertad que se encuentran en la última fase de sus condenas a conseguir la reinserción social tras su paso por los centros penitenciarios. Las dudas, miedos e inseguridades continuarán existiendo, pero con el acompañamiento de los profesionales de Reincorpora, se van disipando y dan paso a nuevos sentimientos: ilusión y ganas por avanzar.

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