Usuarios de la Asociación Cántabra de Lucha contra el Paro confeccionan mascarillas para combatir la pandemia de la COVID-19

Usuarios de la Asociación Cántabra de Lucha contra el Paro confeccionan mascarillas para combatir la pandemia de la COVID-19

Las mascarillas se han confeccionado para facilitar la labor de sanitarios y personal del Centro de Salud Campoo en Reinosa

Mª Eugenia Sanz, técnica de la Asociación Cántabra de Lucha contra el Paro (Taller Juveniles Brumas), entidad del Grupo Incorpora Cantabria, nos explica cómo han adaptado sus rutinas al confinamiento, y cómo algunos de sus usuarios están confeccionando mascarillas para los centros sanitarios de la zona.

Mª Eugenia es técnica Incorpora desde hace cinco años, y divide su trabajo entre la atención a personas en riesgo de exclusión social, especialmente jóvenes, y la prospección a empresas que buscan potenciar sus políticas de responsabilidad social corporativa a través de la contratación de este colectivo vulnerable. Ahora, y tras el impacto inicial que todos hemos sufrido con la irrupción de la crisis de la COVID-19, explica orgullosa cómo la entidad, pero sobre todo los usuarios, se han implicado en acciones solidarias para ayudar a los afectados por el coronavirus y al personal sanitario.

Mascarillas artesanales gracias a los alumnos de formación profesional

“Empezó el estado de alarma y a todos, ya en casa, nos asaltó el nerviosismo, y la inquietud por hacer algo”, empieza explicando la técnica de orientación laboral, y continúa: “Fue entonces cuando supimos que en un centro de salud de la zona necesitaban material de protección”. Por suerte, la entidad disponía de un rollo de delantales de plástico que donaron para realizar material de protección para los sanitarios de Centro de Salud Campoo de Reinosa y que también aprovecharon para confeccionar mascarillas para su propio uso.

Sin embargo, el empeño de la entidad Incorpora por ayudar en la lucha contra la COVID-19 no quedó ahí. “Uno de los alumnos de los cursos de Formación Profesional Básica que realizamos, y que incluye un módulo de patronaje y costura, nos preguntó si podía hacer algo para colaborar”, explica orgullosa Mª Eugenia. Desde la Asociación Cántabra de Lucha contra el Paro buscaron la manera de canalizar la actitud solidaria de este alumno: “Finalmente, contactamos con una iniciativa de la empresa Textil Santanderina, en la que también colaboraba Protección Civil del Ayuntamiento de Cabezón de la Sal”.

Los técnicos de inserción del programa Incorpora llevaron a casa del alumno una máquina de coser del curso para que pudiera colaborar con este proyecto. El joven, un menor migrante que vive en un piso de la Fundación Diagrama tutelado por el Gobierno, se puso enseguida a coser mascarillas. “Y así, ampliamos la iniciativa y llevamos otra máquina a una de las casas de otro menor migrante, donde viven otros dos de nuestros alumnos, esta vez apoyados en la red del Ayuntamiento de Santander, que también empezaron a confeccionar mascarillas”, explica la técnica.

Compromiso y motivación para mejorar el futuro de los jóvenes

“En nuestra entidad, los técnicos de inserción trabajamos principalmente con jóvenes, de los cuales, un porcentaje muy importante en estos últimos años, son menores extranjeros no acompañados tutelados por el gobierno de Cantabria y que viven en centros de acogida”, explica Mª Eugenia. Sin embargo, la técnica quiere aclarar que, pese a que este es el colectivo con el que trabajan principalmente, no es el único: “Atendemos a cualquier persona en riesgo de exclusión social, sea del colectivo que sea: inmigrantes, personas con discapacidad, mujeres víctimas de violencia de género, etcétera”.

Ante la situación de parón generalizado que estamos viviendo, la técnica de la entidad Incorpora reflexiona sobre la situación de sus jóvenes usuarios: “Estos jóvenes esperaban con ansias las prácticas no laborales, donde poder mostrar sus habilidades, y donde, gracias a la intermediación laboral, suelen surgir ofertas de empleo. Ahora, tienen que continuar unidos manteniendo la esperanza, aunque en estos tiempos sea difícil”.

En este aspecto, Mª Eugenia recuerda la importancia del compromiso de las empresas socialmente responsables: “Al cumplir los 18 años de edad, dejan de ser menores tutelados y, por tanto, dejan de tener un sitio donde vivir y unos ingresos, así, de un día para otro. Eso solo se puede solucionar con empresas dispuestas a apostar por ellos, ofreciéndoles un contrato estable de un año. Nosotros y nuestros jóvenes, por nuestra parte, seguiremos poniendo de nuestra parte para lograrlo”.

Para finalizar, la técnica de la Asociación Cántabra de Lucha contra el Paro comenta cuáles son sus objetivos para las siguientes semanas: “Nos vamos a mantener todos activos para continuar, en la medida de lo posible, con nuestras rutinas y centrar nuestro objetivo en mejorar las capacidades que luego les servirán para encontrar trabajo”.

El Grupo Incorpora Cantabria facilitó durante el 2019 la inserción laboral de 70 jóvenes en riesgo de exclusión social gracias al trabajo en red de sus 6 entidades sociales.

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