“Lo más difícil de mi profesión es romper el estigma en salud mental que existe en el ámbito laboral”

“Lo más difícil de mi profesión es romper el estigma en salud mental que existe en el ámbito laboral”

¿Cómo se trabaja desde la Fundació Pere Mata en la inserción laboral de personas con problemas de salud mental? ¿Qué procesos siguen para obtener los resultados esperados? ¿Qué relación mantienen desde el programa Incorpora Salud Mental con los usuarios y usuarias que acuden a él? Consol Franch Díaz, técnica de inserción y prospección laboral de la Fundació Pere Mata, responde a estas y a otras muchas preguntas sobre salud mental y su papel como técnica del programa.

Atención personalizada para las personas con problemas de salud mental

En la Fundació Pere Mata trabajamos exclusivamente con personas con trastornos mentales severos desde una vertiente social, es decir, tenemos servicios tanto de inserción laboral como de viviendas, además del área de tutelas y residencias. Yo soy técnica Incorpora desde 2018 y tengo la función de gestionar el servicio de inserción laboral en empresas colaboradoras con el programa.

Los usuarios y usuarias suelen llegar derivados de la red de Incorpora Salud Mental para que demos respuesta a sus necesidades laborales. Sobre todo, trabajamos a través de sesiones individuales, ya que las peculiaridades de cada trastorno hacen que sea más beneficioso atenderles de tú a tú.

Lo primero que hay que trabajar con este colectivo es el perfil profesional, ya que muchas veces la aparición del trastorno (que suele darse al inicio de la vida adulta) ha truncado su desarrollo. Una vez conocidas las necesidades, habilidades y competencias del usuario o usuaria, procedemos a buscar ofertas de trabajo que coincidan con su perfil, a la vez que vamos trabajando aspectos que necesite mejorar, ya sean competencias básicas o transversales.

La importancia de la labor del técnico de inserción y prospección

Como técnica de inserción laboral, mi principal tarea es la de preparar y realizar las entrevistas individuales, pues es imprescindible saber con cada persona en qué parte del proceso nos encontramos y qué queremos abordar en esa sesión en particular.

También participamos en diferentes proyectos que se gestionan desde la oficina técnica de salud mental. En mi caso, por ejemplo, he colaborado en la revisión y difusión de la “Guía de soporte a la toma de decisiones en procesos de acompañamiento a la inserción laboral” y he participado en la revisión del material para desarrollar un taller formativo para equipos técnicos de orientación Incorpora sobre la salud mental en los procesos de acompañamiento.

Actualmente estamos realizando tres acciones dirigidas a mejorar la prospección con las empresas: un catálogo de acciones de sensibilización en salud mental, una formación en salud mental para mandos intermedios (de la cual soy colíder junto con la oficina de salud mental) y la edición de material informativo para la prospección.

La lucha contra los estigmas y la discriminación de las personas con trastornos mentales

Como profesional en trabajo social y salud mental, lo mejor de mi trabajo es poder ayudar a un colectivo vulnerable al que le cuesta tanto encontrar trabajo. Hay que partir de la base de que las personas con discapacidad son la última opción a la hora de la contratación, a no ser que sea por cumplir la ley que obliga a ello, y dentro del colectivo de discapacidad el trastorno mental es el que está a la cola, es decir, son los últimos que se tienen en cuenta para cubrir un puesto de trabajo, cuando la mayoría de las veces tienen las mismas capacidades para desarrollar ese trabajo como cualquiera. Es increíble la satisfacción de ver la alegría en sus ojos cuando consiguen su objetivo, el agradecimiento sincero que te dan por haberles ayudado a sentirse como lo que son, personas, y no como los demás les hacen sentir, enfermos/as.

Sin embargo, lo más difícil de mi profesión es romper el estigma en salud mental que existe en el ámbito laboral. No, no se van a intentar suicidar en el puesto de trabajo con productos del almacén. No, no van a causar más bajas médicas que cualquier otro. No, no van a volverse agresivos cuando les corrijas algo que han hecho mal. Sí, sí tienen todas las capacidades laborales necesarias para desarrollar el trabajo que propones. Vivimos en una sociedad en que las enfermedades crónicas físicas no están mal vistas, aunque requieran de igual forma medicación y regulación de por vida. Sin embargo, las enfermedades mentales siguen siendo un tabú.

Este estigma y discriminación en salud mental acaba afectando a quienes sufren un trastorno, en muchos casos desarrollando un autoestigma. Están tan acostumbrados a que la sociedad les diga que son enfermos y que no sirven para trabajar, que acaban creyendo que solo son válidos para ciertos trabajos. La realidad es que no es así. De hecho, hay infinidad de estudios que demuestran que el trabajo para una persona con trastorno mental acaba siendo terapéutico, reduciendo drásticamente la cantidad de recaídas o ingresos que pueda tener esa persona a lo largo de su vida.

¿Cómo suele ser la relación con la empresa y con el usuario?

La relación con la empresa por parte de los usuarios inicialmente suele ser recelosa. De hecho, esto hace que no siempre informen a la empresa de que tienen un trastorno, lo que en muchas ocasiones deriva en una mala experiencia por parte de la empresa que no hace más que aumentar los estigmas que existen sobre este colectivo. Por ello, hablamos a nuestros usuarios y usuarias de la importancia de no ocultar sus trastornos.

A menudo, además, también es complicado para nosotros entablar una relación de confianza con ellos, ya que acuden a nuestro programa con una idea preconcebida de lo que quieren, idea que no siempre es posible realizar. Reajustamos sus demandas a la realidad del mercado laboral actual y, una vez superado este primer obstáculo, la relación tiene sus altos y sus bajos. Sin embargo, cuando las altas expectativas no se cumplen, hay riesgo de abandono del proyecto. A veces los participantes van y vienen, siempre en función de sus necesidades en ese momento, de dificultades surgidas de repente o, en algunos casos, por recaídas derivadas de su trastorno. ¿Qué hacemos en estos casos? Darles la bienvenida de nuevo y seguir por donde se quedó el trabajo como si nada hubiese pasado, retomando lo que se inició y trabajando el porqué de la desaparición.

Incorpora Salud Mental, un nexo entre empresas con RSC y personas con problemas de salud mental

A mi modo de ver, lo mejor que aporta el programa Incorpora a la sociedad es su trabajo en red, ya que permite encontrar la oferta perfecta para el candidato perfecto. Sin esta metodología, no se obtendrían ni la mitad de los resultados que obtenemos actualmente. Te permite, por un lado, darte a conocer a las empresas con RSC y, por otro, ofrecer a las personas con trastornos mentales más oportunidades de inserción sociolaboral. Esto hace que haya un beneficio en la sociedad tanto a nivel de empresas como a nivel de personas usuarias.

En el año 2020 se consiguieron, a través de la Fundació Pere Mata, entidad del Grupo Incorpora Tarragona, la inserción laboral de 11 personas a través de 20 contratos laborales diferentes, pues algunos de los usuarios y usuarias tuvieron más de un contrato diferente en este periodo. De estos contratos, uno fue indefinido, siete de una duración entre tres meses y un año y 12 de una duración inferior a tres meses.

Consol Franch Díaz

Técnica de inserción y prospección laboral de Fundació Pere Mata

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