“El apoyo de Incorpora evitó que tirara la toalla”

“El apoyo de Incorpora evitó que tirara la toalla”

Después de años buscando empleo, Ricardo Fernández ha logrado la inserción laboral de la mano del programa Incorpora en Garden Bordas

En muchas ocasiones, la espera se convierte en un elemento más dentro del mundo de la inserción laboral. Ricardo Fernández lo sabe bien, pues ha tenido que esperar más de dos años hasta encontrar la oportunidad laboral que estaba esperando desde que perdió su empleo, cuando le diagnosticaron el síndrome de Ménière.

Hoy, Ricardo nos explica cómo ha sido su camino hacia la inserción laboral, con qué estigmas sociales ha tenido que lidiar y qué papel ha desempeñado el programa Incorpora en su proceso de integración.

También nos acompaña Lia Casas, responsable de recursos humanos de Garden Bordas, empresa en la que trabaja Ricardo, para contarnos cómo ha sido su experiencia como empresa contratante de colectivos vulnerables.

Nuevo objetivo: conseguir un empleo

Cuando a Ricardo Fernández le diagnosticaron el síndrome de Menière, una enfermedad que afecta al oído interno, no era consciente del giro que iba a dar su vida.

A la adaptación a su nueva situación se sumó otra circunstancia difícil: tras haberle diagnosticado la enfermedad, Ricardo perdió su trabajo como pintor y tuvo que comenzar a buscar un empleo con 50 años.

Tal y como nos cuenta él mismo, esta búsqueda fue un reto mucho más complicado de lo que hubiera podido imaginar. "Aunque mí currículum encajaba con las ofertas laborales, en las entrevistas, al ver que llevaba audífonos, quedaba descartado del proceso de selección”, nos cuenta.

Por esta razón acudió a ACAPPS, la Asociación Catalana para la Promoción de las Personas Sordas, entidad del Grupo Incorpora Barcelona. A través de la entidad comenzó a formar parte del programa Incorpora, lo que marcó un punto de inflexión en su búsqueda de empleo, pues los profesionales del programa le ayudaron cuando más lo necesitaba. “El servicio de inserción laboral del programa Incorpora me ayudó mucho: yo estaba realmente angustiado y los profesionales de la entidad me dieron mucho apoyo. Eso evitó que tirara la toalla. He pasado una etapa muy difícil y si no fuera por los profesionales de ACAPPS, no estaría aquí“, reconoce.

Acciones que rompen con los estigmas sociales

Tras meses de esfuerzo y dedicación, el empeño que Ricardo y los profesionales de ACAPPS pusieron en lograr su inserción laboral dio sus frutos: Ricardo fue seleccionado por la empresa Garden Bordas para cubrir una vacante. Garden Bordas es el centro de jardinería más importante de Cataluña dedicado a la venta de todo tipo de plantas, flores y productos de jardinería.

En su nuevo puesto, encargado de la distribución y recepción de género, Ricardo afirma que desde el principio se ha sentido uno más en la empresa. “Desde el primer día me he sentido muy a gusto e integrado”,  nos cuenta.

Lia Casas, responsable de recursos humanos de Garden Bordas, suscribe estas palabras: “Con el equipo ha encajado desde el primer día”. Además, señala que contar con Ricardo en el equipo está resultando de lo más positivo. “Está siendo una experiencia muy enriquecedora, profesional y personalmente. Es una suerte haberlo conocido”.

Tal y como nos cuenta Lia, esta no es la primera ocasión en la que desde Garden Bordas deciden apostar por la integración sociolaboral de colectivos vulnerables. “Es la primera vez que contamos con un trabajador con discapacidad auditiva, pero ya hemos tenido una trabajadora con discapacidad intelectual y a varios jóvenes en riesgo de exclusión social en nuestro equipo. Somos una empresa sensible a generar nuevas oportunidades para estos colectivos”.

Impulsando la responsabilidad social corporativa

Actualmente, muchas compañías se muestran reticentes a incorporar personas en riesgo de exclusión social. En la mayoría de ocasiones, la incertidumbre es el motivo que genera esta actitud. “A las empresas les cuesta contratar a personas con discapacidad por ignorancia. El desconocimiento genera miedos y muchas dudas. Nosotros a Ricardo lo contratamos porque su perfil y su trayectoria profesional encajaban muy bien en el lugar de trabajo, no porque tuviera o no una discapacidad”, comenta Lia.

Con sus acciones en pro de la inserción laboral de personas en riesgo de exclusión social, Garden Bordas ha demostrado ser una empresa socialmente comprometida con quienes más lo necesitan. Son ejemplos como este los que, poco a poco, animan a otras empresas a derribar las barreras que tienen las personas con especiales dificultades para acceder al empleo. “Las empresas tenemos que contratar trabajadores por su valía como profesionales, sin discriminación de ningún tipo. La discapacidad no es un todo y se tiene que dar la oportunidad a la persona. Cuando lo haces y la conoces, es cuando rompes los prejuicios”, defiende Lia.

Y, tal y como afirma Ricardo, la mejor forma de superar este estigma social es confiando en la valía de las personas, más allá de las etiquetas que la sociedad impone. “La clave es dar una oportunidad a la persona. Cuando la empresa conoce a la persona, rompe con estos prejuicios. A veces, no dan esta oportunidad por desconocimiento, no porque la persona no sea válida para desarrollar un trabajo”, nos cuenta.

Desde que comenzó el año, 5.839 empresas con compromiso social han apostado por promover la inserción laboral de personas en riesgo de exclusión social a través de la contratación, y han logrado con ello 12.641 inserciones. De estas, 1.027 han sido compañías barcelonesas.

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