“Gracias al programa Incorpora he tenido tranquilidad en los momentos tan duros que hemos pasado”

“Gracias al programa Incorpora he tenido tranquilidad en los momentos tan duros que hemos pasado”

José en su peluquería unos meses antes del confinamiento

Conocemos de la mano de José, el dueño de la peluquería Figuero en Santander, cómo ha vivido el confinamiento y cómo ha retomado con ilusión, y mucho trabajo, la actividad de su establecimiento. El emprendedor recuerda su paso por el Punto de Autoempleo Incorpora, del que aún recibe apoyo, dos años después de que empezara a trabajar su idea de negocio con los técnicos de autoempleo, y resume las medidas que ha tomado durante el estado de alarma.

José logró abrir su peluquería para caballeros a finales del 2019 con el asesoramiento del Punto de Autoempleo Incorpora de Cantabria, gestionado por la Asociación Evangélica Nueva Vida. “Llevaba trabajando cinco años en el sector de la peluquería, y estaba valorando la oportunidad de abrir la mía, ya que tenía mi propia clientela, proveedores y unas muy buenas condiciones para iniciar la actividad”, recuerda el emprendedor.

José comenta que tenía muy clara la idea de negocio, pero necesitaba apoyo en algunas de las gestiones para crear su empresa, hacer balances económicos o conocer las posibilidades de financiación a las que podía optar, entre otros aspectos. Por ese motivo, acudió al Punto de Autoempleo Incorpora donde Javier, su técnico de autoempleo de referencia, le dio las pautas necesarias para crear su empresa y le ayudó en aquellos trámites con los que tenía más dificultades.

Financiamiento para emprendedores, viabilidad y seguimiento tras la puesta en marcha del negocio

Aunque José puso en marcha su peluquería en el año 2018, quiere recalcar que, en la actualidad, sigue recibiendo el seguimiento del Punto de Autoempleo Incorpora (PAI). “He recibido un respaldo de más de dos años”, comenta agradecido.

Primeramente, el usuario del PAI explica que se le ayudó en la búsqueda del local idóneo para poner en marcha su peluquería: “para ello pude contar con el asesoramiento del técnico de autoempleo Incorpora”, puntualiza. Finalmente, el peluquero ubicó su peluquería en la zona de Puerto Chico de Santander.

El aspecto económico era otro de los puntos en los que José necesitaba más apoyo: “Asimismo, desde el Punto de Autoempleo Incorpora me ayudaron a estudiar la viabilidad y poder acceder a microcréditos de MicroBank para financiar el negocio, además de buscar otras ayudas que me pudiesen respaldar en el inicio de la actividad”, y añade: “Gracias al programa Incorpora tengo tranquilidad en estos momentos tan duros que estamos pasando”.

Durante el 2019, el Grupo Incorpora Cantabria acompañó a 34 emprendedores a crear su empresa gracias al asesoramiento de sus técnicos expertos en autoempleo.

El día a día en el confinamiento

Aunque el negocio de José tuvo que cerrar sus puertas temporalmente por el confinamiento, el emprendedor explica que durante el cierre temporal ha dedicado gran parte de la jornada a planificar sus futuros gastos y  estudiar cómo hacerles frente una vez pueda iniciar la actividad de su peluquería. “Hice números y calculé los gastos a los que me voy a tener que enfrentar con la desescalada. Gracias a mi técnico de Autoempleo Incorpora estoy al corriente de cada nueva ayuda para emprendedores que aparece. Sé que puedo contar con su ayuda”, declara.

Sin embargo, estas semanas también han servido para que José reflexione sobre todo lo que queda por hacer en el mundo de los autónomos, ahora que los efectos de la crisis sanitaria están afectando a sectores como el suyo: “Está claro que minimizan el impacto de este gran parón que sufrimos los autónomos, pero las ayudas para emprendedores que han salido, de momento, no son suficientes para cubrir todos los gastos que conlleva una empresa”.

José ha aprovechado estos días de confinamiento para dar consejos a sus clientes en la distancia. En concreto, hace unas semanas intervino en directo en el programa “Más Vale Tarde” de la Sexta para dar consejos sobre el cuidado de la imagen y el cabello a los espectadores durante el confinamiento.

Mucho trabajo en la vuelta a la normalidad

Incluso antes de que se conociera cómo se iba a reestablecer el inicio de actividad de los diferentes sectores económicos, José ya tenía claro que tenía que estar preparado para la vuelta a la normalidad. “En mi caso he optado por ampliar mi jornada laboral (he calculado 72 horas semanales) para recuperar las pérdidas de estos meses”, comenta.

Además, explica que las medidas de seguridad e higiene son uno de los puntos clave de la reapertura de su peluquería: “El control de citas es primordial, a la vez que la seguridad que quiero transmitir a mis clientes, como el margen de tiempo entre una cita y otra para poder desinfectar correctamente los diferentes accesorios y sillones”, explica el peluquero, y añade: “Mi idea es cubrir la alta demanda que creo que va a haber, pero con un nivel de seguridad máximo”.

Como José ya preveía, el volumen de trabajo es altísimo ahora que su peluquería ha vuelto a abrir las puertas: “Aunque algunos de los clientes se lo están pensando dos veces antes de acudir a cortarse el pelo, son una minoría. Tenemos largas listas de espera, algo que ya sabíamos porque, durante el confinamente, nuestros clientes nos preguntaban cada día cuándo íbamos a abrir. A la reapertura de las peluquerías le ha seguido una avalancha de clientes deseando ser los primeros en recuperar su imagen y autoestima”, finaliza.

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