Encuentros en línea para destacar el valor de las empresas socialmente responsables

Encuentros en línea para destacar el valor de las empresas socialmente responsables

Ana Anoro, responsable de Residencia Danae; Eva Gàmez, técnica de ocupación del Consorcio Badalona Sur, y Judit Sarrate, prospectora empresarial de la Fundación Intermedia durante una videollamada.

El programa Incorpora siempre ha alentado a empresas de todo el territorio a promover las acciones que impacten positivamente en la sociedad, entre las que se encuentra la inserción laboral de colectivos vulnerables. Hoy, de la mano de Fundación Intermedia, conocemos cómo la entidad realiza esta labor de acompañamiento a las empresas socialmente responsables como, por ejemplo, la Residencia Danae, con la que realiza un trabajo conjunto bajo los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU.

Desde 2013, la Fundación Intermedia, entidad del Grupo Incorpora Barcelona, trabaja en colaboración con el Consorcio de Badalona Sur (CBS) –organismo creado por el Ayuntamiento de Badalona y la Generalitat de Cataluña– en la mejora de las condiciones de vida de las personas que viven en Badalona, especialmente aquellas que más dificultades tienen en el distrito Badalona Sur.

Para fomentar esta línea de acción, la entidad, junto con CBS, ha realizado en los últimos años varias acciones de sensibilización para hacer a las empresas de la zona partícipes del cambio hacia una sociedad más justa y con oportunidades para todos. Este conjunto de iniciativas, que se agrupan bajo el nombre “Badalona, territorio socialmente sostenible”, ha establecido alianzas estratégicas con organismos y empresas para generar riqueza social, pero también laboral.

Aunque a medida que pasa el tiempo, cada vez son más las empresas que se muestran comprometidas con los colectivos vulnerables y potencian así sus políticas de responsabilidad social corporativa (RSC), aún queda mucho trabajo por hacer. Fundación Intermedia es consciente de ello y, por eso, su trabajo de prospección empresarial también recuerda a las empresas que ser socialmente responsable no solo le repercute a la sociedad en general, sino que también es un beneficio en particular para la compañía que adopta esta forma de trabajar. Tanto es así, que las empresas socialmente responsables notan una mejora en su productividad, refuerzan su imagen de marca y cuentan con una mayor motivación de sus empleados, entre otras ventajas directas de apostar por la Responsabilidad Social Corporativa.

El programa Incorpora, por su parte, además de sensibilizar a las empresas para que apuesten por la vertiente más solidaria y social, también las acompaña en otras necesidades de su día a día, como dudas sobre contratación, procesos de selección, o derivación de personas en prácticas no laborales para formarse acorde a las necesidades de personal de la empresa.

Encuentros en la distancia con empresas socialmente responsables

El apoyo en las empresas se ha hecho especialmente patente en la crisis sanitaria que estamos viviendo. Durante este tiempo, los profesionales de la Fundación Intermedia han seguido al lado de las empresas para mostrarles su apoyo y conocimiento experto en todas las dudas y necesidades que les hayan podido surgir.

De esta manera, la entidad ha mantenido el contacto constante con todas ellas a través de llamadas, correos electrónicos y videoconferencias, donde se han tratado los temas que más han preocupado a los empresarios, pero también donde se han buscado oportunidades laborales para los usuarios y usuarias del programa.

Dentro de las empresas socialmente responsables que colaboran con la Fundación, se encuentra la Residencia Danae, una empresa que en palabras de representantes de la entidad Incorpora destaca “por su gestión de la crisis sanitaria y su apuesta por la excelencia empresarial”.

La colaboración de la residencia con el programa Incorpora se ha centrado en el acogimiento de estudiantes en prácticas no laborales y la derivación de vacantes laborales para sus usuarios y usuarias en el ámbito del cuidado de personas dependientes. La responsable del centro, Ana, confiesa que está muy satisfecha con la atención recibida: “Lo mejor ha sido la atención prestada por parte de los técnicos y el apoyo que nos dan en el momento que necesitamos personal y personas en prácticas”.

Sobre las perspectivas de futuro al lado del programa de inserción laboral de ”la Caixa”, la responsable de la residencia comenta: “Continuaremos colaborando con el programa Incorpora y las necesidades que puedan surgir para dar respuesta a la sociedad, contribuyendo así a la mejora de la calidad de vida de las personas más vulnerables: ¡juntos ahora más que nunca!”.

La prevención, clave en primera línea de la COVID-19

Para conocer de cerca la gestión del estado de alarma de la residencia y mostrarles su apoyo, Judit Sarrate, prospectora empresarial de la fundación, junto con Eva Gàmez, técnica de ocupación del Consorcio Badalona Sur, se reunieron mediante videollamada con Ana Anoro, la responsable de la Residencia Danae. A través de este encuentro virtual, las profesionales de la inserción han podido conocer cómo, dentro de los estándares de responsabilidad social que cumple la empresa, la dirección del centro se anticipó a las medidas de seguridad e higiene que han permitido garantizar la salud de las personas que trabajan en la residencia, pero también de sus usuarios.

Así, el centro implementó de manera voluntaria y semanas antes de que se decretara el estado de alarma, medidas que, a día de hoy, han podido proteger la seguridad y la salud de todas las personas que conviven a diario en la residencia, tanto trabajadores como usuarios. La responsable del centro nos explica el desencadenante de esta temprana reacción: “La hija de una trabajadora volvió de Italia a principios de febrero y, como medida preventiva, la pusimos en cuarentena. Cuando la COVID-19 no había llegado aquí, pensamos en nuestros trabajadores, los residentes y sus familias”.

Ante esta situación, Ana comenta que algunos los tacharon de exagerados, pero ahora agradece haber confiado en su cautela y recuerda todas las medidas que han hecho posible no sufrir las consecuencias de la pandemia. “Aunque a veces creíamos que pecábamos demasiado de precavidos, empezamos a establecer protocolos internos y empezamos a pedir mascarillas, batas, a realizar controles de temperatura y a establecer mecanismos para garantizar las distancias de seguridad (…) Además, establecimos medidas de control interno con limpiezas masivas, distancias de seguridad entre residentes e higiene de los útiles básicos diarios (sillas, mesitas, etc.), desinfecciones de pies y manos como sistema de protección colectiva, entre otras”, resume.

Asimismo, la responsable del centro explica que se limitaron las visitas ya desde principios de marzo, cuando no había ninguna obligatoriedad y pese a que algunas familias podían no estar de acuerdo, “en aquel momento no había ninguna restricción”, recuerda.

La comunicación interna ha sido otra de las apuestas de la Residencia Danae para combatir el miedo y la incertidumbre que acompaña a la COVID-19 entre trabajadores, usuarios y familias. Para finalizar, Ana reflexiona: “Aunque nunca habíamos trabajado con mascarillas, quisimos ponérnoslas desde el principio, y aunque muchas familias creían que estábamos exagerando, cuando hemos vuelto a permitir las visitas, lo han agradecido. Hemos hecho lo que mejor se nos da, ¡cuidar de las personas!”.

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