Emilio y Núria, dos emprendedores superando obstáculos en medio de la crisis sanitaria

Emilio y Núria, dos emprendedores superando obstáculos en medio de la crisis sanitaria

El negocio de Emilio, Bella Terra, acababa de abrir sus puertas cuando se decretó el estado de alarma

Marta Boronat, técnica del Punto de Autoempleo Incorpora (PAI) de Fundació Formació i Treball nos explica cómo están acompañando a los emprendedores, uno de los colectivos más afectados por la crisis, durante el confinamiento y la desescalada. Asimismo, conocemos la historia de Emilio y Núria, dos emprendedores atendidos por el PAI, que nos relatan cómo han adaptado su negocio para acomodarse a la nueva situación con perseverancia y mucha actitud positiva.

Los autónomos y la pequeña y mediana empresa son, sin duda, uno de los actores más afectados por la crisis sanitaria de la COVID-19”, empieza comentando la técnica de la Fundació Formació i Treball. Además, añade que, si ya de por sí el reto de liderar un negocio supone un gran desgaste de energía y liquidez, este alto en el camino que ha provocado la pandemia supone una dificultad añadida para los más de tres millones de emprendedores que hay en España.

En esta situación, cobra especial relevancia la cercanía de la línea de acción para emprendedores del programa de inserción laboral de ”la Caixa”. Así lo resume Marta: “El acompañamiento que ofrecemos desde el Punto de Autoempleo Incorpora para crear una empresa se caracteriza por una atención muy personalizada, este rasgo diferencial nos aporta un claro valor añadido respecto a otros servicios para emprendedores”.

Asimismo, la técnica de autoempleo explica que, ante el escenario provocado por la COVID-19, el trato directo con los usuarios se ha tenido que ajustar a las posibilidades actuales que impiden las citas y reuniones presenciales, pero que no han evitado seguir manteniendo el contacto con los emprendedores: “Durante estas semanas seguimos trabajando para informar a todos aquellos que siguen activos, pero también a aquellos que han cesado su actividad, sobre las ayudas para emprendedores y las novedades que van surgiendo a través de correos, WhatsApps, videollamadas y llamadas telefónicas”.

Además, y ante la fase 1 de la reciente desescalada en Tarragona, Marta también valora los siguientes pasos que se deben tomar: “Esta situación obliga a los emprendedores a rehacer previsiones de facturación y gastos con ciertos interrogantes de muchos protocolos que aún no sabemos cómo serán, y nuevas necesidades de los clientes, lo que genera cierta ansiedad y, por eso, también les acompañamos en el aspecto más emocional”.

Sin embargo, y pese a la incertidumbre generalizada del tejido empresarial, Marta recuerda el espíritu de superación de los emprendedores: “Los emprendedores y emprendedoras, por lo general, se caracterizan por tener un perfil muy resiliente ante las adversidades, como las que presenta la situación actual”.

Emprendedores que resisten

En medio de esta nueva realidad para emprendedores, encontramos el caso de Emilio y Núria, dos usuarios del PAI de la Fundació Formació i Treball, que, desde la declaración del estado de alarma, han tenido que flexibilizar sus tareas y reinventar la actividad de sus empresas. Los dos siguen activos pese al parón económico que les ha llevado a agilizar procesos y tomar nuevas decisiones de cara a la nueva normalidad.

“Igualmente, también tenemos el caso de usuarios que estaban a punto de iniciar su actividad justo cuando estalló la crisis, algunos incluso tenían aprobada la capitalización del paro, o bien el financiamiento para emprendedores por parte de MicroBank. Ahora se encuentran en una situación de parálisis a la espera de una vuelta a una cierta normalidad”, añade Marta Boronat, técnica del PAI de Formació i Treball de la entidad del Grupo Incorpora Tarragona.

Las vivencias de Emilio y Núria durante la crisis son diferentes, pero ambos comparten algo en común: la determinación de seguir adelante con su negocio. “La COVID-19 nos cogió en plena apertura de nuestra tienda de productos a granel, Bella Terra, justo 20 días después del inicio de la actividad, lo que frenó el avance inicial de nuestro proyecto”, lamenta Emilio. Por su parte, Núria, que regenta el espacio de cocina No cuino, comenta que, pese a haber tenido un aumento de facturación desde principios de año, ha tenido pérdidas porque la mayoría de sus clientes son trabajadores que, al estar en casa, ya no piden comida a domicilio.

Plan B en momentos de crisis

Ambos han estudiado la nueva situación y optado por buscar soluciones a esta delicada situación. Emilio ha visto en la crisis una oportunidad para darse a conocer en el barrio y ver qué necesidades tienen sus clientes para ajustarse lo máximo a ellas. Pese a ello, confiesa que es “una coyuntura difícil de capear”, ya que no tienen la afluencia de público que tendrían en una situación normal por el confinamiento de la población. “Es muy complicado tener la tienda abierta, pero decidimos mantenernos abiertos durante las mañanas y tomarnos este momento crítico como una posibilidad de analizar la respuesta de los vecinos sobre los productos que ofrecemos, los que nos faltan y evaluar los que tendríamos que tener”.

Núria por su parte, ha hecho una redirección de su proyecto de negocio en una línea de acción en la que acababa de iniciarse cuando estalló la crisis: la preparación de comida para personas mayores. “Ahora mismo estoy potenciando la línea de negocio que va dirigida a personas dependientes. Para ello, estoy dando a conocer la empresa a Centros de Asistencia Primaria y también a Cáritas Torredembarra, algo que, aunque ya lo tenía previsto, he avanzado en el tiempo debido a la situación actual”, aclara la empresaria.

Emilio, por su parte, también reflexiona sobre el cambio de planes en tiempos de crisis, ya que comenta que precisamente en el DAFO que realizaron en su plan de empresa, tuvieron muy presente tener ideas alternativas para su negocio en caso que el equilibrio entre ingresos y gastos no llegara en el tiempo esperado, que es lo que, precisamente, ha provocado la crisis de la COVID-19: “El plan B está en marcha para empezar a ejecutar el desarrollo de nuestra e-commerce, así como el proyecto Bella Terra Mayorista dirigido a la restauración y la hostelería”.

También hemos preguntado a los dos emprendedores de Tarragona sobre sus perspectivas de futuro en medio de esta situación: “Ante los meses que nos esperan de ajuste económico pronunciado, y seguramente duradero, sostendremos la máxima de Winston Churchill: «El éxito no es el final, el fracaso no es la ruina, el coraje de continuar es lo que cuenta», parafrasea Emilio. Núria, por su parte, también mantiene la actitud positiva: “A corto plazo, hemos de seguir trabajando en la medida de lo posible, y a medio plazo, cuando todo pase, relanzar el negocio. Si durante este tiempo conseguimos hacer frente a todos los pagos, la perspectiva, cuando todo vuelva a la normalidad, es tirar hacia adelante”, comenta esperanzada.

Apoyo del Punto de Autoempleo Incorpora para salir adelante

Ambos negocios han seguido recibiendo el asesoramiento del Punto de Autoempleo Incorpora de Fundació Formació i Treball, además del de otros expertos en gestión empresarial. “Siempre hemos estado apoyados, tanto anímicamente como a nivel comunicativo, sobre todo en el aspecto organizativo, por la Fundació Formació i Treball, especialmente a través de su técnica Marta”, puntualiza Emilio, a lo que añade: “Además, estamos llevando a cabo una mentoría en Tarragona muy dinámica y esclarecedora en algunos aspectos técnicos y comerciales”. Núria por su parte, además de recibir el apoyo de la entidad Incorpora que le ayuda en aquellos aspectos en los que tiene dudas, recibe el asesoramiento de su propia gestoría.

Así, durante este tiempo Marta ha informado a ambos emprendedores sobre las ayudas para emprendedores disponibles a las que se pueden acoger y todas las medidas que les pueden afectar. “En estos momentos de incertidumbre y de novedades que caen a cuentagotas, hemos ido transmitiéndoles, tan pronto como hemos podido, las ayudas para emprendedores como, por ejemplo, la prestación por cese, las modificaciones de los reales decretos, las moratorias o la ampliación de los plazos para pagar los impuestos, entre otros”.

En este aspecto, Emilio quiere hacer un llamamiento a las administraciones públicas: “Vivimos de primera mano que la línea de ayuda para emprendedores que han abierto las organizaciones oficiales para paliar la situación es demasiado complicada y muy burocratizada, cuando, a mi parecer, tendrían que ser más accesibles para el bien común de los trabajadores”.

Durante el 2019, el Grupo Incorpora Tarragona, facilitó la creación de 68 empresas en la provincia.

Compartir:

linkedin