Tras las prácticas en el Hotel Tarraco Park, los alumnos del Curso de Auxiliar de Cocina y Bar-Sala consiguen sus primeras inserciones laborales

Tras las prácticas en el Hotel Tarraco Park, los alumnos del Curso de Auxiliar de Cocina y Bar-Sala consiguen sus primeras inserciones laborales

20 usuarios de la Fundación Onada han realizado el Curso de Auxiliar de Cocina y Bar-Sala en el Punto de Formación Incorpora que gestiona la entidad y que ha contado con la colaboración de la Asociación de Hostelería de Tarragona. Pese a que el curso tuvo que detener sus clases presenciales cuando se decretó el estado de alarma, las clases continuaron en la distancia a través de recursos online facilitados por los profesionales de la fundación, que está especializada en la atención a personas con discapacidad y trastorno mental.

El curso, que ha tenido como objetivo capacitar profesionalmente a todos sus participantes en el sector de la hostelería, se ha dividido en un bloque teórico-práctico y otro enfocado en competencias transversales. Algunos de los conocimientos propios de la profesión de auxiliar de cocina y bar-sala que se han tratado han sido los servicios básicos de restaurante y bar, la aplicación de normas y condiciones higiénico-sanitarias o el aprovisionamiento de bebidas, entre otros. Asimismo, los alumnos también han adquirido conocimientos complementarios en materia de inserción laboral, como la igualdad de género, prevención de riesgos laborales o la sensibilización ambiental. Por último, se impartió el bloque de competencias transversales, donde los participantes han podido trabajar aspectos como el trabajo en equipo, la gestión de conflictos o la empatía.

De la teoría a la práctica

Recientemente, los alumnos han finalizado las prácticas no laborales que les han permitido aplicar los conocimientos adquiridos en el curso en un entorno real de trabajo. Por segundo año consecutivo, el Hotel Tarraco Park se ha ofrecido para acoger a los alumnos en prácticas y poder dotarles de las competencias prácticas necesarias para facilitar su acceso al mundo laboral.

En total son cuatro los alumnos que han finalizado estas prácticas en el hotel tarraconense, ya que el resto han tenido que aplazar o cancelar las prácticas debido al escenario que ha dejado tras de sí la COVID-19. El Hotel Tarraco Park fue el que solicitó a los alumnos en prácticas, haciendo gala de su compromiso con el programa Incorpora, a lo que añadió que tiene intención de contratarles este verano en caso de que surjan vacantes. Por eso, desde Fundación Onada derivaron a los alumnos que mayor predisposición, interés e interiorización de competencias habían mostrado, entre otros criterios.

Precisamente, esta motivación de los alumnos en las prácticas no laborales es uno de los aspectos clave que destaca el director de restauración del Hotel Tarraco Park, Álex Segú. Además, el director también comenta que el periodo de prácticas también supone un acercamiento a la filosofía de la empresa: “No solo los hemos de formar técnicamente, sino que también les hemos de aportar formación para adaptarse a los requerimientos de la empresa, a la dinámica del grupo y a relacionarse de forma personal y profesional con el resto de trabajadores y trabajadoras”.

Cuando le preguntamos sobre su papel como responsable, Álex lo tiene claro: “El liderazgo es especialmente importante para poder guiar de forma personal a cada alumno, conseguir la compenetración del equipo y la confianza de cada miembro. Como responsables, hemos de ayudar a los que están empezando”, puntualiza.

El siguiente paso: la inserción laboral

Dada la reactivación del sector de la hostelería, especialmente en una zona tan turística como Tarragona, durante el confinamiento ya se consiguieron algunas inserciones laborales de los alumnos. En total, se han facilitado cinco inserciones laborales y se está trabajando en dos más a la espera de confirmación.

Aunque este suele ser un sector con mucha salida en la provincia, se espera que este año las inserciones sean inferiores debido a la crisis provocada por la COVID-19, así que desde Fundación Onada se está trabajando en alternativas para los alumnos que no consigan un empleo en hostelería. “Estamos trabajando también en la búsqueda de empleo, reorientando a los alumnos hacia otros sectores más demandados dada la situación y el territorio, como podría ser el sector comercio, limpieza, logística o producción”, comentan responsables de la fundación.

Todos los alumnos, tanto los que han realizado las prácticas como los que han conseguido la inserción laboral, han seguido todas las medidas de prevención y seguridad establecidas en los hoteles, restaurantes y bares, que han actualizado sus protocolos de acuerdo con la nueva normalidad.

La Fundación Onada, facilitando la inserción laboral de personas con discapacidad y trastorno mental

La Fundación Onada lleva más de 30 años ofreciendo oportunidades a las personas con discapacidad y/o con trastorno mental. Dentro de un marco organizativo donde prima la sostenibilidad, normalidad y eficiencia, buscan mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad y/o trastorno mental, así como la de sus familias, a través de itinerarios personalizados que tratan de darles la autonomía social y económica que necesitan.

En el escenario planteado por la COVID-19, este colectivo vulnerable ha visto acentuadas sus dificultades para acceder a un empleo, por lo que el trabajo diario de entidades como la Fundación Onada es imprescindible para conseguir un mundo donde las personas con discapacidad y/o trastorno mental tengan las mismas oportunidades que el resto de sectores de la población.

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