«Todo lo que pueda decir es poco en cuanto a la ayuda, asesoramiento y servicio que he recibido»

«Todo lo que pueda decir es poco en cuanto a la ayuda, asesoramiento y servicio que he recibido»

María Dolores Lancho trabajando como autónoma durante una jornada de trabajo.

María Dolores Lancho tenía una idea en mente, pero no sabía muy bien cómo llevarla a la práctica. Con el apoyo de Cáritas Diocesana de Bilbao, ahora trabaja por cuenta propia como pintora y empapeladora y ha podido hacer realidad su nueva vida como autónoma. Hoy, de su propia voz, conocemos todo el proceso que he emprendido con la colaboración del Punto de Autoempleo Incorpora gestionado por Cáritas Diocesana de Bilbao.

María Dolores llevaba unos meses en situación de desempleo cuando empezó a valorar la idea de trabajar por cuenta propia y crear su propia empresa. «Se me acabó lo que estaba cobrando por estar desempleada y fui a la oficina del Servicio Vasco de Empleo, Lanbide, para solicitar la Renta de Garantía de Ingresos. Desde allí me derivaron a Fundación Gizakia, donde una orientadora me ayudó», recuerda.

 «Me vino fenomenal porque la orientadora de la Fundación era licenciada en psicología y yo, que en ese momento estaba pasando por una situación complicada de enfermedad familiar grave, acudí durante unos 5 meses a sesiones que me ayudaron mucho y me fueron dando una perspectiva real de mi situación personal y laboral», agradece la emprendedora.

El seguimiento fue continuo hasta que Mª Dolores se vio preparada para crear su propia empresa. Fue entonces cuando empezó a trabajar con las técnicas del Punto de Autoempleo Incorpora. Así lo recuerda ella: «Yo siempre había tenido clara la idea de trabajar por mi cuenta. Lo de pintar es algo que siempre me ha gustado y se me ha dado bien, pero no fue hasta entonces que lo vi más claro, y cuando estuve algo más recuperada, me animé a dar el paso. Fue entonces cuando me derivaron a Cáritas Diocesana, que gestiona el Punto de Autoempleo Incorpora».

Un acompañamiento muy cercano

«Todo lo que pueda decir es escaso en cuanto a la ayuda, asesoramiento y servicio que he recibido», confiesa emocionada Mª Dolores, y añade: «He recibido mucho apoyo, mucho amor y mucho asesoramiento que no pensé que fuera necesario pero que luego ha sido imprescindible para mí», reflexiona la emprendedora.

La pintora hace hincapié en el apoyo que ha recibido de las técnicas de autoempleo que la han acompañado en todo el proceso de creación de su empresa: «La relación ha sido muy cercana, de total confianza. Además de ser buenas profesionales, me llevo su cariño y apoyo como personas».

En Euskadi trabajan 42 profesionales de la inserción en 15 entidades sociales que colaboran en red para fomentar día a día la empleabilidad de los colectivos más vulnerables en la comunidad autónoma. Entre sus líneas de actuación encontramos las acciones del programa incorpora para autónomos a través del asesoramiento y acompañamiento en el proceso de crear una empresa.

En busca de la autonomía profesional y personal

Otro de los aspectos que pone en valor Mª Dolores es cómo los profesionales del autoempleo en Incorpora ayudan a los emprendedores a potenciar sus capacidades con el objetivo de conseguir un trabajo más independiente: «Sobre todo destacaría las personas que están al frente del programa para asesorar y ayudar a la persona emprendedora a que sea capaz de ser autosuficiente y pueda echar a volar por su cuenta pero con conocimiento y seguridad», aclara.

«Tras mi paso por el Punto de Autoempleo Incorpora, he conseguido despegar, he ganado autonomía y me he empoderado como profesional. Ahora soy capaz de resolver problemas que antes no sabía cómo afrontar», concluye.

Durante el 2018, el Punto de Autoempleo Incorpora de Bilbao facilitó la creación de 26 empresas, dando así una alternativa al empleo por cuenta ajena a personas que tenían dificultades para encontrar un puesto de trabajo estable.

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