“Empecé a cotizar a los 53 años y ahora, con el apoyo del programa Incorpora, empiezo con jornada completa y con contrato indefinido”

“Empecé a cotizar a los 53 años y ahora, con el apoyo del programa Incorpora, empiezo con jornada completa y con contrato indefinido”

Beatriz Borreguero durante la entrevista concedida a Fundación Érguete-Integración

Beatriz nunca había cotizado en la Seguridad Social pese a que contaba con 25 años de experiencia. Sin embargo, no podía demostrarlos, ya que su experiencia provenía del trabajo sumergido. Con 53 años, conoció Fundación Érguete–Integración, que le abrió las puertas a un contrato formal que, tras dos años, se ha convertido en un contrato indefinido. Jovial, auténtica y positiva: así es esta incansable trabajadora natural de Madrid que afirma que no tiene “ninguna prisa por jubilarse”.

Beatriz Borreguero trabajó durante 25 años en el negocio familiar del que fue su marido, pero cuando se divorciaron en el 2010, quedó desempleada y se topó con los obstáculos que se puede encontrar cualquier persona mayor de 45 años que busca una oportunidad en el mundo laboral. Así, sin posibilidad de demostrar aquellos años de trabajo, se apuntó al Servicio de Empleo de Galicia con el propósito de acceder a alguna formación que sirviese de trampolín para su empleabilidad. Sin embargo, no fue hasta el 2017 cuando se le presentó la ocasión, de la mano de Fundación Érguete-Integración, para acceder a una actividad formativa de Auxiliar de Comercio dentro del Punto de Formación Incorpora que gestiona la misma entidad.

Beatriz asegura que su experiencia en el curso fue muy buena y satisfactoria y que, de hecho, mantiene el contacto con las otras participantes, con las que ha podido intercambiar experiencias, consejos y vivencias. Además, la relación con la técnica de Incorpora de la Fundación Érguete-Integración y la profesora del curso fue tan buena que, aún ahora, se emociona al hablar de ellas: “Sara nos dio a todas las participantes del curso un chute de autoestima para aprender a valorarnos. Había compenetración entre todas, era una profesora excelente, cómplice. Fue bestial”, afirma sobre la profesora. Asimismo, añade: “Por su parte, la técnica de Incorpora, Yolanda Gómez, me ayudó a dar primer paso en todo esto y fue también una profesora excepcional, me ayudó a todos los niveles”.

De recepcionista a coordinadora de máster

Aunque, obviamente, el camino hacia la inserción laboral fue fruto del esfuerzo de Beatriz, para ello también contó con el apoyo del programa Incorpora, que siempre ofreció a la usuaria un abanico de posibilidades. Así, durante el período formativo de Beatriz, Yolanda Gómez le informó de que la Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas de Pescados (ANFACO – CECOPESCA) había abierto un proceso de selección a raíz del convenio de colaboración con el Grupo Incorpora Galicia y que quería entrevistarla. Hizo la entrevista y, a los tres días, le dijeron que contaban con ella para empezar inmediatamente. Este hecho demuestra, una vez más, que las empresas con responsabilidad social corporativa como ANFACO ofrecen igualdad de oportunidades a aquellos colectivos vulnerables que tienen más dificultades para encontrar un empleo, como las personas mayores de 45 años.

“Tuve la suerte de entrar con un contrato de obra y servicio de un año para trabajar 6 horas por la mañana, y de empezar también las prácticas no laborales del curso en una tienda de ropa de hombre a la que iba por la tarde y donde trabajaba entre 4 y 6 horas al día”. Beatriz, que se deshace en halagos hacia sus compañeros y sus jefes de Anfaco y de la tienda de moda, explica que empezó en la Asociación conservera como telefonista y recepcionista.

Gracias al buen desempeño del trabajo diario de Beatriz, sus superiores se dieron cuenta de que cogía el teléfono “en inglés, en francés, ¡y hasta en italiano!”, comentan desde la entidad Incorpora. A partir de ahí explica que empezaron a encomendarle cada vez más tareas, como crear circulares y subir prensa a la intranet, o, pasado un tiempo, colaborar en el máster de ANFACO - CECOPESCA en colaboración con la Universidade de Vigo e, incluso, ser nombrada coordinadora del mismo. Además, pasó a estar a cargo de las prácticas no laborales, tanto de los ciclos como de las universidades con las que tienen convenio.

En este marco, le renovaron el contrato por un año a jornada completa, y a finales del mes de julio de este año, todavía abriéndose paso la nueva normalidad de la COVID-19, pasó a tener un contrato indefinido. “Me llamó el vicesecretario general para decirme que seguía con contrato indefinido y me dijo: contamos contigo porque sonríes hasta en los momentos malos. Y le dije: espero que mi trabajo también sea satisfactorio, a parte de mi sonrisa”, comenta entre risas.

La clave de la inserción laboral de Beatriz: “Es una cuestión de actitud”

Recomendaría Érguete a todo el mundo, ¡fijaos en lo que he conseguido!”, subraya Beatriz tras recordar que estuvo 10 años sin trabajar y 25 años empleada sin cotizar. En este sentido, anima a las personas desempleadas a “que nunca se queden paradas, que dediquen su tiempo a buscar trabajo y que siempre sean positivas”.

El camino de la usuaria no ha sido fácil, e incluso recuerda que llegó a “quitarse 10 años de edad en el currículum para tratar de conseguir más entrevistas” y evitar así el edadismo, o lo que es lo mismo, la discriminación laboral que sufren las personas mayores de 45 años. “Yo tenía 53 años, pero en todos mis currículums ponía que tenía 43 sencillamente porque, si a los 43 años ya tienes dificultades en el mercado laboral, imagínate a los 53...”, se lamenta, e indica que cuando llegaba a la entrevista “decía que había un error de impresión” y comunicaba su verdadera edad.

En este sentido, reconoce que “es muy difícil encontrar trabajo hoy en día”. Por ello, remarca que hay que “estar dispuesto a todo: el esquema laboral ha cambiado y tienes que adaptarte a él. Es una cuestión de actitud”.

“El resultado cuando te resignas es cero”, por lo que insiste en que las personas en riesgo de exclusión social y sin empleo “deberían apuntarse a todas las formaciones que puedan, porque de ahí puede surgir cualquier cosa y el saber no ocupa lugar”. En este aspecto Beatriz recalca que hay que abrir la mente a la hora de buscar trabajo y no quedarse solo con aquello que uno sabe hacer: “Yo les diría que no intenten buscar trabajo solo de lo suyo, sino que intenten buscar trabajo de lo que sea, y que sean responsables y consecuentes con lo que emprenden. Los conocimientos suman, la experiencia suma, pero la actitud multiplica”, finaliza.

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